Roma/EFE.- Los universitarios italianos continuaron ayer con sus protestas contra la reforma de la universidad del gobierno de Silvio Berlusconi, ocupando otro de los símbolos del patrimonio artístico de Italia: la cúpula de la Basílica de Santa María de las Flores de Florencia.
Después de varios días de protestas, en los que los estudiantes han tomado la Torre inclinada de Pisa, el Coliseo de Roma y la Basílica de San Marcos de Venecia, un grupo de universitarios se encaramó hasta la cúpula de Brunelleschi para colgar de ella una pancarta en la que se podía leer “La universidad no está en venta”.
Este acto reivindicativo se produjo instantes después de que un centenar de estudiantes recorriera las calles de la capital y se detuviera durante una decena de minutos en el también turístico “Puente Viejo”, del que colgaron otra pancarta con el lema “No a la reforma”, según informan los medios de comunicación italianos.
NO A LA REFORMA GELMINI
Los estudiantes, quienes ayer se sumaron también en Roma a la manifestación por el trabajo del principal sindicato del país, el CGIL, han demostrado no cejar en sus protestas contra la llamada “reforma Gelmini”, en referencia al nombre de la ministra italiana de Educación, María Stella Gelmini, norma que el próximo martes será votada por el pleno de la Cámara Baja.
En las manifestaciones se han producido varios heridos tras algunos enfrentamientos con la Policía.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A