Por RAUL O. GARCES
MONTEVIDEO /AP
La oposición reaccionó con dureza este sábado ante críticas del presidente uruguayo José Mujica a lo que llamó compras ostentosas de la oligarquía y «reclamos infantiles» de sectores sindicales que en el último tiempo han realizado una serie de movilizaciones contra el gobierno. Mujica formuló sus críticas poco antes de viajar la víspera a España.
La andanada de Mujica en su programa radial de los viernes motivó el rechazo airado de los principales dirigentes de la oposición.
El senador y expresidente Luis A. Lacalle, del partido Nacional, dijo que está «preocupado por un presidente que vive hablando y no hace nada, con un Frente Amplio que se descuajeringa (despedaza) y lo deja al presidente solo. El gobierno de Mujica va mal».
El Frente Amplio es la coalición de gobierno de Mujica.
El senador Pedro Bordaberry, del Partido Colorado, sostuvo que «no es echándole la culpa a los demás que soluciona los problemas».
Agregó que observa a Mujica, de 75 años, «cansado, nervioso e intranquilo y además está perdiendo credibilidad».
Pablo Mieres, del partido Independiente, afirmó que Mujica «se equivoca cuando traslada responsabilidad a la oposición».
Antes de viajar, Mujica dijo que «la oligarquía de este país está comprando 130 autos y pico de autos por día. En algunas instancias estos días esa propia oligarquía ha reventado la capacidad de los supermercados».
En su programa radial «Habla el Presidente», Mujica agregó que «en la otra punta del dial, los infantiles reclamos (sindicales) nos gritan ‘queremos la nuestra y ya, aunque arda Troya y pechemos (choquemos) con los intereses y realidades de buena parte de la nación, queremos la nuestra’,».
Mujica aludía al auge de las ventas de automóviles, y a que hace dos semanas promociones especiales de venta llevaron a miles de personas a comprar masivamente desde ropa a electrodomésticos, debido a que se eliminaba el 18% del Impuesto al Valor Agregado ((IVA), y se ofrecían descuentos especiales si se usaba determinada tarjeta de crédito.
El notorio aumento del consumo ha provocado advertencias sobre aumento de la inflación, que ya supera en el año el 7%, que era el máximo previsto por el gobierno.
El sindicalismo ha desatado en las últimas dos semanas una intensa conflictividad.
Luis Romero, exsindicalista y actual director nacional del trabajo del ministerio de Trabajo, culpó de la agitación a la oposición aliada con grupos radicales de izquierda. Desde marzo hubo cinco paros generales, uno de ellos de 24 horas.