Por Ludwin Loáisiga López, Josué Bravo y Acan-Efe
El experto en relaciones internacionales, Orlando López Selva, recomendó ayer al Gobierno de Nicaragua agotar el diálogo bilateral con Costa Rica para resolver la crisis originada por el dragado del río San Juan; y añadió que la Alianza Bolivariana para las Américas (Alba) terminó siendo un “fraude” para los intereses de Managua.
Anoche mismo, el Presidente Daniel Ortega dijo a estar dispuesto a “dejarlo todo” y tomar un vehículo para reunirse con su par de Costa Rica, Laura Chinchilla, para entablar un diálogo “sin condiciones” y resolver el conflicto que ya tiene un mes.
López Selva indicó ayer, tras confirmarse el fracaso de la octava reunión binacional entre Nicaragua y Costa Rica, que Managua debe persistir en una solución bilateral, en vez de acudir a foros internacionales, como lo impulsa San José.
“Creo que hay que seguir impulsando el mecanismo binacional, que es donde verdaderamente nosotros tenemos la posibilidad de tener éxito, donde verdaderamente demostramos que la soberanía del río es nuestra, es total, y donde nos deja en una situación de muestra de habilidad diplomática para resolver los conflictos sin tener que ir a ventilarlos en foros internacionales, donde evidentemente Nicaragua tiene pocos aliados, a pesar de su afiliación al Alba, que resultó ser un fraude para los intereses de Nicaragua”, comentó López Selva, docente y ex director de la academia diplomática del Ministerio de Relaciones Exteriores.
De los países del Alba, sólo Venezuela ha apoyado a Nicaragua en la OEA.
Ayer, el embajador de Nicaragua en Costa Rica, Harold Rivas, confirmó que la reunión binacional había fracasado porque Managua demandó un diálogo sin condiciones y San José exigía el retiro de las tropas nicaragüenses de Harbour Head.
En el transcurso del día de ayer, Dante Caputo, asesor político de la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA), llegó a Costa Rica y realizó un sobrevuelo en la zona del conflicto.
Caputo se encuentra en San José junto al también asesor de la Secretaría General de la OEA, Antonio Delgado.
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La llegada de Caputo y Delgado es para darle seguimiento a la propuesta del Consejo Permanente de la OEA, de promover el diálogo bilateral, delimitación fronteriza, cooperación en la lucha contra el narcotráfico y el retiro de todo cuerpo de seguridad de Harbour Head, previo a la reunión de cancilleres del 7 de diciembre.
Pero la visita también coincide con la observación que hará la OEA en las elecciones municipales costarricenses del 5 de diciembre.
Sin embargo, Nicaragua decidió no asistir más a la OEA para discutir sus fronteras, diciendo que ese organismo no está facultado para resolver sobre límites territoriales.
Costa Rica se prepara para llevar el diferendo hasta el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La representante de Nicaragua ante la ONU, Mary Rubiales, dijo que Costa Rica ha salido “corriendo desesperadamente” en las últimas semanas ante diversos organismos, como el Consejo de Seguridad de la ONU, para exponer el litigio fronterizo que enfrenta con Managua, porque carece de asidero legal.
“Costa Rica, dando muestras de desesperación, ha llevado este asunto a ese organismo integrado por 15 miembros, pero evidentemente este tema no se discute en el Consejo de Seguridad de la ONU”, afirmó la diplomática nicaragüense al Canal 4 de televisión local.
Los presidentes asistirán a la Cumbre Iberoamericana el 3 y 4 de diciembre en Argentina, y a la Cumbre Centroamericana el 16 de diciembre, en Belice. Se espera que Costa Rica utilice esos foros para denunciar nuevamente a Nicaragua.
López Selva dijo que el diálogo bilateral es la principal herramienta para Managua.
“Eso es lo que tenemos que hacer, lo que pasa es que Costa Rica pretende convertir un río nacional en un río binacional, porque hay ríos nacionales, binacionales e internacionales; y el río San Juan es un río nacional, pero Costa Rica quiere pasar de ciertas concesiones a derechos adquiridos y eso no es posible”, afirmó López Selva.
“Ir a La Haya sería contradictorio, la demanda de Costa Rica se podría detener en la misma reunión (binacional), se podría decir a Costa Rica que desistan. La vía (bilateral es) donde nosotros demostramos capacidad y habilidad, y no podemos siempre estar resolviendo nuestros problemas en foros multilaterales, donde obviamente hemos tenido muchas deficiencias. Creo que eso no le conviene al interés de los nicaragüenses”, mantuvo López Selva.
Pero el jefe de la diplomacia costarricense anunció que viajará el lunes a Nueva York para tener encuentros informativos con altas autoridades de la Secretaría General y del Consejo de Seguridad de la ONU.
En San José se reunieron ayer, para afinar la estrategia de la denuncia costarricense, el canciller Castro, los representantes permanentes de Costa Rica ante las Naciones Unidas en Nueva York y en Ginebra, Eduardo Ulibarri y Manuel Dengo, respectivamente.
También estuvieron el embajador ante el Reino de los Países Bajos (sede de la CIJ), Jorge Urbina; el representante permanente ante la OEA, Enrique Castillo; el ex vicecanciller, actual embajador en Colombia y agente ante la CIJ, Edgar Ugalde; así como el embajador designado en Nicaragua, Melvin Sáenz Biolley.
Además el vicecanciller Carlos Roverssi; la viceministra administrativa, Marta Núñez; y los juristas Arnoldo Brenes y Sergio Ugalde, integrantes del equipo jurídico costarricense que ha llevado los casos “Disputa sobre Derechos de Navegación y Relacionados en el Río San Juan” y la solicitud de intervención en la disputa territorial y marítima (Nicaragua contra Colombia), además de la reciente demanda contra Nicaragua ante la CIJ sobre supuesta invasión y daño ambiental.
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