Decenas de activistas de Corea del Sur pidieron “venganza” y quemaron imágenes del líder de Corea del Norte, Kim Jong-Il, y de su hijo y posible sucesor, Kim Jong-Un, además de banderas de ese país, un día después del ataque con obuses a una isla surcoreana, tras el que murieron dos marines y dos civiles. Parte de los protestantes, reunidos cerca de la embajada de Estados Unidos en Seúl, solicitaron a China que se uniera a las demás potencias y condenara el bombardeo. Washington presiona a Pekín en defensa de Corea del Sur. LA PRENSA/AFP/ PARK JI-HWAN
En venganza por bombardeo
Decenas de activistas de Corea del Sur pidieron “venganza” y quemaron imágenes del líder de Corea del Norte, Kim Jong-Il, y de su hijo y posible sucesor, Kim Jong-Un, además de banderas de ese país, un día después del ataque con obuses a una isla surcoreana, tras el que murieron dos marines y dos civiles. Parte de los protestantes, reunidos cerca de la embajada de Estados Unidos en Seúl, solicitaron a China que se uniera a las demás potencias y condenara el bombardeo. Washington presiona a Pekín en defensa de Corea del Sur.