Cae la tarde y “Yasmina”(9) camina detrás de su abuela materna, a la orilla de la carretera entre Matagalpa y El Tuma-La Dalia. Regresa de cortar café en una finca cercana a su casa.Ella es parte de tres generaciones de una familia que anualmente se integra a cortar café, labor considerada como la segunda peor forma de trabajo infantil en Nicaragua, especialmente en Jinotega y Matagalpa, que juntos producen casi el 79 por ciento del café en el país. Asimismo, delitos sexuales, hacinamiento y extrema pobreza son parte del drama de los menores de edad. LA PRENSA/L. E. MARTÍNEZ
Drama en cafetales
Cae la tarde y “Yasmina”(9) camina detrás de su abuela materna, a la orilla de la carretera entre Matagalpa y El Tuma-La Dalia. Regresa de cortar café en una finca cercana a su casa.