CORRESPONSAL / BLUEFIELDS
Aunque la Fiscalía ordenó anteayer la libertad de los cuatro sospechosos de asesinar el pasado 31 de octubre, en Pueblo Nuevo, Wawashang, Laguna de Perlas, a un dirigente del Frente Sandinista (FSLN), porque no había pruebas suficientes en contra de ellos, se mandaron a ampliar las investigaciones.
La fiscal auxiliar Slilma Lila Zúñiga declaró que giraron un oficio de ampliación a la Policía y “por eso ellos están libres por vencimiento de término, lo que no significa que estén libres de causa”, dijo.
“Al que se demuestre, en la ampliación, que haya participado en el hecho se le girará orden de captura”, aclaró.
Margarita Hernández, de 31 años, esposa de José Marcelino Reyes, muerto de dos balazos el pasado 31 de octubre, acusó que “pagaron 50 mil córdobas para que lo mataran, Otoniel Ríos llegaba a la casa a decirle que le pagaban 50 mil pero que no lo haría. Otoniel Ríos lo mató de dos balazos en la casa delante de mí”, dijo.
Hernández viajó hasta Bluefields junto con sus tres hijos que procreó con Reyes para demandar justicia ante la Fiscalía.
EN LA SIN REMEDIO
El jefe de la Policía en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), comisionado mayor Manuel Zambrana, confirmó que liberó a los sospechosos porque así lo orientó la Fiscalía.
Junto a Otoniel Ríos, supuesto autor material del crimen, fueron señalados Vladimir Rivas, César Oporta, y los hermanos Abner y Obeth Zeledón, todos del Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
Ríos se encuentra prófugo de la justicia, según declaró Zambrana.
La fiscal Zúñiga adelantó que hay dos testigos que señalan a Otoniel Ríos, no obstante aclaró que necesitan más pruebas para acusar.
El ex consejero regional del PLC, Obeth Zeledón, declaró que nada tuvo que ver en la muerte de Reyes, sin embargo, Hernández lo señala de ser partícipe del crimen.
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