Ezequiel Abiu López
SANTO DOMINGO/AP
Tras detectar el primer caso de cólera, las autoridades de salud dominicanas emprendieron este jueves la búsqueda en todo el país de pacientes con síntomas de la enfermedad para prevenir una eventual epidemia.
El ministro de salud, Bautista Rojas, anunció que cientos de médicos, epidemiólogos y salubristas visitarán «casa por casa, cada sector, barrio y callejón» para detectar y detener «cualquier asomo de brote de cólera».
Además de entrevistar a la población para determinar si existen enfermos con diarrea, vómito y deshidratación, los especialistas ofrecerán atención médica y, de ser necesario, enviarán a los pacientes sospechosos a los hospitales.
Las autoridades sanitarias extremaron esta semana las medidas preventivas, luego de que el lunes fue confirmado que un inmigrante haitiano, un albañil de 32 años, volvió de su país con la enfermedad.
Aunque destacó que el objetivo de las nuevas medidas sanitarias es evitar un brote de cólera, Rojas garantizó que las autoridades de salud están preparadas «para afrontar con éxito la enfermedad».
«El gobierno dominicano está liderando la respuesta de cólera», subrayó el jueves en un comunicado la embajada de Estados Unidos.
Detalló que la agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y el Centro para el Control del Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) trabajan «mano a mano» con el gobierno Dominicano» en el diseño de medidas preventivas y en la instalación de un nuevo laboratorio.
Además de las visitas de especialistas a las casas, las autoridades dominicanas anunciaron el miércoles la suspensión temporal de las contrataciones de nuevos trabajadores haitianos en el sector de construcción, en donde abunda la mano de obra de los inmigrantes indocumentados.
Grupos de militares instalaron el jueves, por disposición del ministerio de salud, alfombras desinfectantes en los puestos fronterizos para que los viajeros que ingresen desde Haití no porten en sus zapatos y neumáticos de sus vehículos la bacteria del cólera.
La enfermedad, que produce severas diarreas, se transmite principalmente a través de bebidas y alimentos contaminados con heces.
El jefe de la Fuerzas Armada, Virgilio Pérez, recorrió el jueves la parte norte de la frontera para verificar el reforzamiento de la vigilancia a fin de impedir que inmigrantes haitianos indocumentados, que puedan portar el cólera, ingresen a territorio dominicano de forma clandestina.
La vigilancia en la frontera bilateral de 354 kilómetros se reforzó luego de que esta semana fueron reportados al menos cuatro casos en la ciudad haitiana de Ouanaminthe, fronteriza con la localidad dominicana de Dajabón, donde se realiza el más grande de los mercados fronterizos.
Miguel Jiménez, alcalde de Dajabón, 300 kilómetros al noroeste de Santo Domingo, dijo a la AP que este viernes estará abierta la frontera para la celebración del mercado, pero bajo estrictas medidas de vigilancia y sanitarias.
Los cuatro principales mercados fronterizos, a los que acuden miles de haitianos y dominicanos para intercambiar sus productos, estuvieron cerrados desde el comienzo de la epidemia en Haití y reabrieron el pasado 12 de noviembre.
Los mercados binacionales reabrieron con nuevas restricciones a la movilidad de los haitianos dentro del territorio dominicano y con la prohibición a la venta de comida casera, bebidas no embotelladas y ropa usada.