Por Nicole Winfield
CIUDAD DEL VATICANO/AP
Cardenales de todo el mundo llegaban este jueves a Roma para analizar algunos de los asuntos más críticos que enfrenta la Iglesia Católica, como los casos de sacerdotes pederastas y el acoso a los cristianos por su fe.
Los cardenales sostendrán su encuentro de un día el viernes, un día antes de una ceremonia, llamada consistorio, para consagrar a 24 cardenales, tercera vez que el papa Benedicto XVI escoge a los «príncipes de la iglesia» que algún día elegirán a su sucesor.
La agenda de Benedicto XVI para la reunión del viernes —convocada para aprovechar la presencia en Roma de la mayoría de los cardenales del mundo— refleja sus preocupaciones sobre los retos que enfrenta la Iglesia.
El principal tópico es la libertad religiosa, en momentos de frecuentes reportes sobre acoso de cristianos en Irak y una nueva controversia en China.
Este jueves, el Vaticano dijo que estaba «perturbado por reportes» de que obispos leales al Papa estaban siendo obligados a asistir a la ordenación de un obispo de la iglesia estatal de China.
«Si esos reportes son ciertos, entonces la Santa Sede considerará esas acciones una grave violación de la libertad de religión y la libertad de conciencia», dijo el Vaticano.
El recién nombrado cardenal Donald Wuerl, arzobispo de Washington, dijo que el problema no era único de China u otras partes del mundo en las que los cristianos enfrentan violentas expresiones de intolerancia. Dijo que también existe en el mundo occidental desarrollado, donde a los católicos se les está negando cada vez más su derecho a la libertad de conciencia.
«En Estados Unidos siempre nos hemos enorgullecido de nuestra libertad religiosa, pero eso está siendo considerado cada vez más la libertad de culto dentro de una iglesia en oposición a la libertad de conciencia», dijo.
Mencionó los casos de hospitales católicos que pudieran verse obligados a realizar abortos y u otros procedimientos similares que violarían la conciencia del personal.
«La libertad de conciencia es un derecho fundamental y la gente debe tener esa libertad garantizada», dijo.
Otros tópicos en discusión incluyen el escándalo de abuso sexual, la oferta del Vaticano de permitir que anglicanos se conviertan en masa al catolicismo, las relaciones con otros cristianos y el estado de la liturgia.