CORRESPONSAL/CHINANDEGA
Sin víctimas que lamentar ocurrió a las 4: 30 de la madrugada de ayer un arrastre de 30 metros y vuelco de un cisterna placa C 596BHN, en el kilómetro 159 de la carretera Chinandega-Somotillo, con el derrame de una parte de 7 mil galones de varsol.
El químico es disolvente de pintura de aceite, que era trasladado desde la petrolera Esso en Managua hacia Guatemala. El conductor Matías Cerdeño, de 27 años, resultó con excoriaciones y golpes en el brazo derecho, el rostro y piernas.
Según agentes de tránsito, el cabezalero salió asustado de la cabina, totalmente dañada, y éste al presentarse tenía aliento alcohólico. La vía se notaba mojada por la lluvia del amanecer de ayer.
“Yo venía de Managua voy para Guatemala y un cabezal rojo de (la empresa) Monroy me sacó, me invadió la vía, me tiré al otro carril y también se me tiró, entonces lo esquivé y no pude controlar el camión”, mencionó el conductor.
El cabezalero con más de diez años de experiencia rechazó que estuviera ebrio y se quejó de continuos baches sobre ese tramo de carretera, producto de las intensas lluvias del pasado mes de septiembre, que no permiten una circulación normal.
El cabo Daniel Zamora, de los bomberos federados, dijo que asistieron con una unidad para hacer frente a las labores de seguridad con los vecinos, peatones y conductores respecto al químico que se derramaba sobre el cauce.
El agente Nicolás Jaen dijo que el conductor, en estado de ebriedad, perdió el control del pesado vehículo y salió de la vía, cayendo en el costado izquierdo de la carretera.
Listos con baldes y pichingas se observó a una decena de campesinos, quienes recogieron el barsol de distintos agujeros que se hicieron en la cisterna del camión siniestrado.
Por su parte, los propietarios del camión pertenecientes a la empresa Reyes indagaron con el conductor guatemalteco Alan Borov, quien dijo que la cabina estaba destruida, pero el motor quedó intacto y el chasis completo.
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