Dos de los jóvenes procesados serán trasladados al Penitenciario de Occidente. LA PRENSA/ ARCHIVO

Se electrocuta y amigos lanzan su cuerpo al río

Dos amigos del fallecido Germán José Cuadra Zamora, de 17 años, conocido como “El Pava”, admitieron el jueves en juicio oral y público que lanzaron su cadáver al río Manchester, zona sur del municipio de Chichigalpa, el pasado 27 de agosto.

CORRESPONSAL/ CHINANDEGA

Dos amigos del fallecido Germán José Cuadra Zamora, de 17 años, conocido como “El Pava”, admitieron el jueves en juicio oral y público que lanzaron su cadáver al río Manchester, zona sur del municipio de Chichigalpa, el pasado 27 de agosto.

Según las investigaciones policiales, ese día cinco jóvenes salieron del reparto Nuestra Señora de Candelaria rumbo a la comarca El Polvón, en terrenos del Ingenio San Antonio, para sustraer cables eléctricos que se utilizan para el sistema de riego en cultivos de la caña de azúcar.

Cuadra Zamora fue escogido por el resto de jóvenes para subir con la tijera cortadora, sufriendo una mortal descarga de 13 mil voltios.

En medio de la disyuntiva, la decisión de los cuatro muchachos fue lanzarlo al río cercano y deshacerse del cuerpo.

LA DENUNCIA

Los jóvenes, después del suceso regresaron a sus viviendas, pero la familia de Cuadra Zamora denunció la desaparición del jovencito.

Posteriormente hubo capturas y se conoció del hecho.

El Ministerio Publico acusó ayer por el delito de profanación de cadáver a Miguel Alejandro Quezada Ortiz, de 19 años; Juan Manuel Torres Zapata, de 22; Juan Trinidad Obando Herrera, de 19 y a Juan Fernando López Bermúdez, de 21 años.

“Dos de los acusados, Miguel Alejandro Quezada Ortiz y Juan Manuel Torres Zapata, ayer asumieron los hechos y la abogada Flor de María Noguera, jueza local, los envió a prisión preventiva para remitirlos al Sistema Penitenciario de Occidente”, informó el comisionado Francisco Ruiz, jefe policial de Chichigalpa.

El resto de jóvenes se encuentran también detenidos y la lectura de la sentencia está prevista para la próxima semana. La pena máxima en el Juzgado Local es de cinco años.

Sin embargo las autoridades no formularon cargos por la sustracción de los cables eléctricos del sistema de riego en el Ingenio San Antonio.

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