Lucydalia Baca y Eduardo Cruz
“Lo que confirmamos tanto miembros de la junta directiva, como jefes de bancada, presidentes de comisiones y ex cancilleres como Eduardo Montealegre, es que donde están nuestras tropas es territorio nicaragüense y su deber es resguardar dicho territorio y resguardar la limpieza del río San Juan”, afirmó el presidente de la Asamblea Nacional René Núñez.
Según Núñez, los pobladores de San Juan de Nicaragua con quienes conversaron apoyan las acciones que promueve el Gobierno, pues están “convencidos que se está trabajando por la defensa del país, su soberanía y seguridad”.
Núñez calificó de histórica la jornada de casi dos días en las que todas las fuerzas políticas del país cerraron filas en defensa de la soberanía nacional.
“Ésta es la segunda ocasión en que el país entero se pone de acuerdo para defender nuestra integridad territorial. Se hizo en 1857 con el presidente Martínez y el General Jerez a la cabeza que disuadieron las intenciones belicistas de Costa Rica de tomarse El Castillo y el Río San Juan, y hoy nosotros estamos emulando esa situación con una decisión en la Asamblea Nacional de unidad plena de todos los partidos para defender la soberanía de Nicaragua en el río San Juan”, dijo Núñez.
Núñez confía en que la misma unidad que caracterizó las actividades del legislativo en la zona, impere a la hora de aprobar las asignaciones presupuestarias para garantizar la continuidad de las labores de dragado del río y las que promueve el Ejército en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
También le gustaría que en ese ambiente de “unidad que tienen ahora los partidos políticos se mantenga y se traslade a otros puntos de interés nacional”, como la aprobación de una serie de leyes económicas pendientes de aprobar y la elección de los funcionarios de los poderes del Estado que están pendientes.
El Primer Secretario del parlamento, Wilfredo Navarro, detalló que durante el recorrido de cuatro horas que realizó la comisión legislativa integrada por los seis de los siete directivos, los jefes de bancadas, los presidentes de las comisiones de Asuntos Exteriores y de Gobernación, el ex canciller Eduardo Montealegre y el ex vicecanciller Víctor Hugo Tinoco, en compañía del jefe del Ejército, general Julio César Avilés, recorrieron toda la desembocadura del río, El Castillo, la zona del conflicto y la draga Soberanía.
Eso les permitió determinar que el dragado del río es un acto de soberanía y que es necesario incrementar la presencia del Ejército en la zona, porque no hay presencia de autoridades costarricenses para luchar contra el narcotráfico.
“Por ahí también hay otra razón de ser de la protesta tica y es que quienes están frenando el narcotráfico en esa zona es Nicaragua… Prácticamente Costa Rica por la falta de presencia de autoridades en la zona que a ellos les toca, es un santuario para los narcotraficantes”, señaló Navarro.
El diputado Montealegre indicó que tuvieron la oportunidad de constatar la presencia del mojón de Punta Castilla y el caño que menciona el Laudo Cleveland y recorrido hasta la zona donde inicia el dragado. Al conversar con los soldados y constatar la antigüedad de las chozas donde se alojan, comprobó que su presencia en dicha zona no es nueva, sino que data desde hace mucho tiempo, por lo que se le hace más difícil comprender el reclamo de los costarricenses en este momento.
De igual manera verificó que la isla Calero que reclaman los costarricenses está ubicada mucho antes de la “puntita que da la vuelta alrededor de la laguna y converge con el río”, lo que también contribuye a hacer menos comprensible la “alharaca” de los ticos.
Atribuyó el reclamo a un “mal asesoramiento” que ha recibido la presidenta Laura Chinchilla con respecto a la línea que trazó el Laudo Cleveland. Recomendó que el presidente Daniel Ortega la invite a visitar la zona juntos para que ella “constate que las cosas no son como se las han dicho”.

Por su parte, el general Avilés reconoció que la jornada legislativa, aunque es en honor a Nicaragua, también fue moralizante para las tropas de la institución. Además, desestimó el ultimátum que Costa Rica ha dado a Nicaragua en los últimos días y reiteró que las tropas se mantendrán en la zona y el dragado seguirá avanzando.
Para Avilés en este momento Nicaragua lo que debe hacer es insistir en la propuesta de diálogo presentada por el Gobierno porque “cuántas cosas nos estaríamos ahorrando si retomamos los acuerdos establecidos en la binacional del 2008… comencemos la densificación de los mojones”, sugirió Avilés, a la vez que reiteró que “nosotros tenemos una posición firme con el suelo patrio. Tenemos el deber de estar ahí”.
La jornada legislativa en la que de los 91 diputados, los grandes ausentes fueron Oscar Moncada y José Pallais, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC); las independientes Jamileth Bonilla y Mónica Baltodano; Enrique Sáenz, del MRS, y los sandinistas Wálmaro Gutiérrez y Gladys Báez, y el aliado del FSLN, Agustín Jarquín, concluyó ayer al mediodía con el regreso de los diputados a la capital.
Por su parte, el procurador General de la República, Hernán Estrada, considera que todas las presiones de Costa Rica a nivel internacional, para que se le dé la razón en el conflicto con Nicaragua, es una estrategia para lograr sus pretensiones de apoderarse de parte del territorio nacional, a como lo han pretendido en el pasado. Estrada justificó la presencia del Ejército nicaragüense en Harbour Head porque es un muro de contención para evitar que narcotraficantes ingresen al país.
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