Unos 700 millones de dólares se estarán invirtiendo Nicaragua en materia de edificación, ampliación y modernización del sistema de generación eléctrica en los próximos años.
Estos proyectos serán ejecutados en los próximos siete años, según autoridades del sector eléctrico, con apoyo de organismos financieros internacionales e inversión privada.
Ernesto Martínez Tíffer, presidente ejecutivo de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), explicó ayer que la instancia estará a cargo del desarrollo de los proyectos hidroeléctricos Larreynaga y La Sirena, ambos de 17 megavatios de potencia ubicados en la cuenca de los ríos Tuma y Viejo. Además de las rehabilitación de las plantas Santa Bárbara y Centroamérica y los estudios de factibilidad de la también hidroeléctrica El Barro, donde habrá una inversión superior a los 120 millones de dólares.
“Estos proyectos son los que viene manejando Enel, con apoyo de instancias financieras como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Fondos de los países nórdicos y Banco Mundial (BM) ”, indicó.
Salvador Mansell, presidente de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel), destacó que la instancia estaría desarrollando los proyectos de ampliación y modernización del sistema de transmisión del país, donde destaca una inversión de 70 millones de dólares para la modernización de subestaciones, sistema de transmisión eléctrica y la electrificación de las zonas rurales del país.
“La ampliación del sistema nacional de transmisión contempla 150 millones de dólares”, destacó.
Por su parte, el ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, destacó que también habrá una fuerte inversión en proyectos privados de generación como el hidroeléctrico Tumarín, que cuenta con un importante financiamiento del BCIE y del Banco Nacional de Desarrollo de Brasil (Bndes) y de la empresa brasileña Queiroz Galvâo.
Además de los proyectos eólicos que desarrollarán las empresas Eolo de Nicaragua S.A. y Blue Power & Energy, sobresale la expansión del geotérmico San Jacinto Tizate, que ejecuta Polaris Energy con financiamiento del BCIE.
“Todos estos proyectos son los que se ejecutarán para el cambio de la matriz energética del país y, gracias al apoyo de las instancias financiaras internacionales, es que podrá ser una realidad”, apuntó Rappaccioli.
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