Después de una difícil temporada en las Grandes Ligas, Everth Cabrera llegará a los entrenamientos de primavera de los Padres de San Diego en el 2011 como hace dos años, en busca de un chance.
El campo corto nandaimeño fue una revelación en el 2009, saltando de la Clase A hacia las Grandes Ligas, cuando los Padres lo tomaron de los Rockies de Colorado por la Regla 5.
- Everth Cabrera aún está bajo contrato de los Padres, los cuales tienen la opción de enviarlo a las Ligas Menores, lo que reduciría drásticamente su salario, que fue de 410 mil dólares este año, sin incluir las deducciones.
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Lo más sorprendente fue que Cabrerita se adaptó rápidamente y hasta obtuvo un voto en la elección del Novato del Año de la Liga Nacional, al finalizar la temporada con promedio de bateo de .255, 59 anotadas, 96 hits y 25 robos de bases en 103 juegos.
Sin embargo, este año sus cifras se vinieron al piso, afectado por una lesión en el tendón de la corva que limitó su juego y frenó su agresividad, la que es su mejor arma.
Con promedio de .208 en 212 visitas al plato esta campaña, con apenas 10 robos de bases y 22 anotadas, Cabrera perdió mucho terreno.
Los Padres se convirtieron inesperadamente en un equipo contendor, perdiendo el último día la posibilidad de avanzar a la postemporada.
Esa transformación del equipo exigía un mayor rendimiento del nica, por lo que fue enviado al banco, relegado por los veteranos Miguel Tejada y Jerry Hairston.
Tanto Tejada como Hairston son agentes libres y quizá no regresen a San Diego, pero estos están interesados en un short stop de calibre, pensando que seguirán siendo contendores en la división Oeste del viejo circuito.
De modo que Cabrera debe demostrar en la primavera que puede recuperar su nivel de la primera temporada para poder seguir en las Mayores.
El principal problema que debe resolver el nica es el bateo. El resto de sus herramientas son sólidas, como velocidad, defensa y brazo, por lo que sigue siendo un pelotero de interés.
En la recaída de su bateo tuvo que ver su lesión en el tendón de la corva, pues le impidió ejecutar toques de sorpresa y ganar infieldhits.
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