Desde que el Tratado Jerez-Cañas definió la frontera entre Nicaragua y Costa Rica hace 152 años, la desembocadura del río San Juan ha sufrido múltiples transformaciones.
Dichos cambios, y ciertos errores en la elaboración de algunos mapas nicaragüenses, fueron aprovechados por Costa Rica para acusar a Nicaragua de invadir su “isla Calero”.
Sin embargo, Jaime Incer Barquero, presidente de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua, explicó que las fronteras son invariables independientemente de los cambios geográficos que se hayan registrado con el tiempo.
“Independientemente de que las fronteras originales del delta del río San Juan hayan cambiado, eso no es pretexto para que las líneas trazadas por los convenios internacionales se modifiquen… las evidencias existen, la descripción que hace Alexander (ingeniero árbitro) están claras”, dijo Incer Barquero.
En su laudo número uno, Alexander dice: “Al llegar a las aguas de la laguna Harbour Head la línea divisoria dará vuelta a la izquierda, o sea hacia el Sureste, y continuará marcándose con la orilla del agua alrededor del Harbour hasta llegar al río propio por el primer caño que encuentre. Subiendo este caño, y subiendo el río propio”.
Alexander advierte ahí mismo que el Tratado Jerez-Cañas “no fue hecho con apresuramiento ni descuido”, y que la frontera con Costa Rica en la margen derecha del río San Juan “implica que ha de considerarse en su régimen medio de agua; en cual estado solamente es navegable”.
Entre los argumentos de Costa Rica está el que la frontera se ubica en la margen derecha del río San Juan, señalando que la misma ahora queda al norte de Harbour Head, gracias a cambios geográficos.
No obstante, Incer recordó que Alexander dejó bien explicado que la margen derecha incluía la desembocadura, que hace siglo y medio abarcaba una extensa bahía, que incluía Greytown o San Juan de Nicaragua, junto a Harbour Head.
Alexander explica en su laudo uno que las transformaciones geográficas no cambian la frontera, al decir que “claramente se ve que este caso es único y debe regirse estrictamente por el espíritu del documento que le dio origen, el Tratado de 1858 (Jerez-Cañas)”.
Los cambios en la geografía del lugar se dieron por los sedimentos del volcán Arenal, de Costa Rica, pero sobre todo porque los ticos depredaron su país para plantar bananeras, cítricos y palma africana, que dio como resultado el arrastre de grandes cantidades de sedimentos al río San Juan, que terminaron bloqueando su salida hacia el mar Caribe, explicó el historiador. A eso se le sumó un dragado que realizaron al río Colorado, que terminó por absorber las aguas del San Juan.
Otro asunto es el de los mapas de Nicaragua que hasta ahora no incluían a Harbour Head como parte del territorio nacional. Incer explicó que los mapas del país siempre han tenido en sus leyendas la aclaración de que no fueron comprobados.
Según el especialista, el problema fue que los topógrafos que trazaron el mapa no eran historiadores, por lo tanto no se apegaron al Tratado Jerez-Cañas, ni al Laudo Cleveland ni a los laudos Alexander para hacer su trabajo. “Pero lo que vale es la descripción de Alexander”, insistió Incer.
En Costa Rica circularon un supuesto mapa de Alexander que ubica a Harbour Head en ese país, pero el historiador asegura que Alexander no pudo haber escrito una cosa y dibujado otra. Si Alexander hubiera otorgado Harbour Head a Costa Rica, jamás se habría referido al ya famoso “primer caño” entre la laguna Harbour Head y el río San Juan.
Costa Rica también pidió al buscador Google que cambiara el trazo que tenía de la frontera, en el que Harbour Head aparecía del lado de Nicaragua. Incer comentó que Google jamás pondría un trazo fronterizo sin consultar documentos oficiales, por lo que sería un absurdo que cayera en el error.
Aun así, Google accedió a la petición de Costa Rica. Google tiene su sede regional en Costa Rica, y es manejada por ticos.
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