Por Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
Costa Rica sigue especulando sobre una eventual crisis a lo interno de la Organización de Estados Americanos (OEA) – que el resto de países que la integran no la ven -; solo porque el funcionamiento interno de este foro político interamericano no le resuelve sus demandas por el conflicto limítrofe con Nicaragua.
En entrevista con el diario local La Nación, el canciller René Castro, presionó una vez más al organismo que en este país han empezado a detractar, al decir que su país acudirá a otros foros globales «en caso de que el mecanismo regional se muestre obsoleto. Por eso dije que una no acción de la OEA sería algo suicida».
«Lo que veo es que acciones que se han venido dando, por ahora en el margen de otras estructuras como la nueva Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, están señalando que hay inconformidad de los países de esta región, que sienten que este (OEA) no es un foro que responda adecuadamente. Pensamos que ha sido una posición más ideológica que real, por eso estamos aquí y estamos demandando respuesta, para probar que este organismo sigue siendo relevante. De otra forma, serán más los países que piensan que ya no…», dijo el canciller tico en la entrevista.
Ante la pregunta si Costa Rica se retiraría de la Organización – al no resolver sus demandas -, Castro respondió que «no es algo que hemos valorado para el cortísimo plazo, pero pienso que si no actuara la OEA con eficacia, muchos otros países comenzarían a repensar su apuesta en un organización multilateral como esta».
El canciller costarricense dice que su país «no está valorando opciones militares», a pesar que en las presiones que realiza, Nicaragua interpreta que Costa Rica valora la participación de un tercer país o de invocar el TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca), que en el pasado sirvió para invadir a República Dominicana.
«(Costa Rica) ha tomado una decisión absolutamente clara de optar por el derecho internacional. El paso que seguiría es ir a otros organismos. Tenemos otros escenarios y equipos profesionales de la Cancillería trabajando con expertos para otros escenarios, que no queremos todavía detallar porque estamos concentrados en éste», explicó Castro.
«Éste mecanismo, por su propia característica, es más rápido que los demás; por eso recurrimos a éste y porque es el regional. Los otros, globales, son más lentos y requieren otro tipo de documentación y son otros los actores políticos relevantes, pero iríamos ahí en caso de que el mecanismo regional se muestre obsoleto», añadió.
En Costa Rica, donde la versión nicaragüense de que el Ejército está acantonado en Hearbour Head de Nicaragua no ha sido divulgada, los medios de comunicación son los principales aliados de las versiones oficialistas.
Ayer ninguno de los canales de televisión con mayor audiencia transmitió en vivo la sesión del Consejo Permanente de la OEA. Solo lo hizo un canal de mayor audiencia cuando el embajador de Nicaragua, Denis Moncada, empezó a abordar el tema del narcotráfico cortó la transmisión.
En Costa Rica tampoco citan los tratados internacionales y laudos, pero sí han manipulado la versión de que Nicaragua usó un mapa servido en internet para hacer labores de dragado para limpiar el caño, que en esa zona del San Juan, delimita la frontera entre los dos países.
Tampoco han profundizado en la aclaración que al final de la sesión hizo el secretario general, José Miguel Insulza, que Nicaragua no reclama lo que ellos llaman Isla Calero, sino un punta de territorio lleno de suampos, que los tratados llaman Harbour Head.
Aunque aquí no se reconoce, cada vez son más evidentes las contradicciones de este país en torno a la OEA.
El 20 de noviembre de 2007, cuando fue nombrado por su país embajador ante el organismo, Enrique Castillo dijo en una entrevista al diario La Nación que una de sus prioridades era «hacer que la gente conozca la importancia de la OEA. Es mucho más importante para el país de lo que piensa la gente».
«Hay un poco de desconocimiento, posiblemente por culpa de la propia administración costarricense. En el campo multilateral se gestan documentos, acuerdos y planes de acción, como la coordinación del voluntariado en el hemisferio para la respuesta en desastres naturales, la educación para el desarme o la no proliferación de armas», dijo esa vez Castillo.
«La OEA cubre muchas áreas que incluyen la seguridad ciudadana, el tráfico de drogas y el lavado de dinero, y todo eso tiene que ver con política criminal. Por ejemplo, está el Observatorio Interamericano de Drogas, la Sección de Antilavado de Activos y el Comité contra el Terrorismo», añadió.
Costa Rica inicialmente pidió a la OEA que verificara supuestos daños a su ambiente producto del dragado en el río San Juan, certificara que el territorio en discusión era costarricense y obligara a Nicaragua a retirar a militares de lo que llaman su territorio.
Ahora solo piden el retiro del ejército de Harbour Head de Nicaragua, dado que el organismo no resuelve conflictos fronterizos.