Tanto la calle que va a los juzgados de Masaya como los pasillos estuvieron congestionados ayer por pobladores, familiares y taxistas exigiendo justicia para los supuestos homicidas del cadete Ángel Domingo Rivera Huete, de 30 años, hecho ocurrido el viernes pasado.
Los presuntos autores ayer fueron llevados a juicio en los tribunales de Masaya.
Con varios custodias, los dos acusados fueron trasladados al Juzgado Penal de Audiencias y fueron identificados como Walter Enrique Rizo Calero, de 30 años, de oficio tipógrafo, y Pedro Joaquín González Madriz, de 28, obrero de una avícola.
El Ministerio Público los acusó por el homicidio del cadete de taxi, además de otros delitos.
La audiencia preliminar se realizó en el Juzgado Penal del titular Leonel Alfaro, quien admitió la acusación, ratificó la prisión preventiva y programó la audiencia para el 17 de noviembre.
Los imputados dentro de la sala de audiencias permanecieron escoltados, incluso el judicial pidió refuerzo policial debido a algunos altercados en los pasillos.
Los reos permanecieron esposados y ni se inmutaron con la acusación durante la audiencia, pese a que estuvieron frente a la madre del ahora occiso.
La Fiscalía manifestó tener abundantes medios de pruebas, testigos y evidencias del caso.
Los delitos imputados son, a Walter Rizo por portación ilegal de armas de fuego, homicidio en perjuicio de Rivera Huete, mientras que a Pedro Joaquín por coautor del homicidio y lesiones al taxista, más el robo de una bicicleta a Rodrigo Alberto Martínez.
Según la denuncia, el delito ocurrió el 5 de noviembre a las 9 de la noche en el barrio Los Chilamates, costado noroeste del Hospital Cruz Azul.
La víctima Rivera conducía el taxi placas MY 1273 de su hermano Erick, trasladando de sur a norte a los ahora acusados.
Rizo Calero se sentó detrás del conductor y González Madriz en la silla del copiloto.
Cuando llegaron a la dirección indicada, los dos pasajeros sacaron una pistola 9 mm y Pedro forcejeó con el taxista pidiéndole las llaves.
El conductor detuvo el carro quedando atravesando y las luces de parqueo encendidas, momento en que Rizo le propinó un balazo en muslo derecho.
Como continuó el forcejeo, se acercó González y le propinó un balazo en abdomen, ordenándole al chofer salir del vehículo.
Los tipos no se dieron cuenta que la víctima había lanzado las llaves por la ventana.
Durante el robo frustrado fue asaltado Rodrigo Alberto Martínez, a quien despojaron de su bicicleta y en la que huyeron los tipos unas cuadras al norte del lugar, luego la dejaron abandonada y lanzaron en un monte una sudadera que andaban.
CLAMAN POR JUSTICIA
Jaquelin Alemán y Miriam Huete, esposa y madre del taxista, respectivamente, al finalizar la audiencia lloraban al ver a los acusados y les gritaron que por ellos los dos niños del taxista no dejan de llorar, pues quieren ver a su padre.
Leandro Alarcón, abogado defensor de los dos imputados, solicitó al judicial los remita a valoración forense porque sus representados han manifestado estar enfermos con problemas del hígado y otros males.
El juez no se pronunció en ese aspecto.
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