San Salvador/ ACAN-EFE
El Presidente de El Salvador, Mauricio Funes, consideró ayer “improbable” que en la gestión de su colega de Estados Unidos, Barack Obama, se apruebe una reforma migratoria integral, tras los pasados comicios legislativos que dieron a los republicanos la mayoría en la Cámara de Representantes.
“Los republicanos en su inmensa mayoría han expresado una actitud antiinmigrante, no están de acuerdo con una reforma migratoria integral. Eso en mi análisis volvería improbable que durante la Administración Obama o los dos años que le restarían al nuevo Congreso una vez este tome posesión se pueda llevar el tema a discusión y que finalmente se apruebe una reforma migratoria”, dijo Funes.
El gobernante aclaró, en declaraciones a periodistas, que no renunciará a su “lucha” y “esfuerzo” para que se apruebe la reforma migratoria y anticipó que trabajará de la mano con un Congreso “dominado por los republicanos”.
“De la misma manera como trabajé de la mano con un Congreso dominado por los demócratas, puedo trabajar con un Congreso dominado por los republicanos”, sostuvo Funes, quien aseguró que su embajador en Washington, Francisco Altschul, y los cónsules en ese país seguirán haciendo cabildeo.
Al referirse al resultado de las elecciones legislativas del pasado 2 de noviembre, cuando los republicanos obtuvieron mayoría en la Cámara de Representantes, el jefe de Estado salvadoreño señaló que “respeta” la decisión “soberana del pueblo” estadounidense.
OBAMA SIGUE SIENDO UN REFERENTE
Reiteró, asimismo, que la gestión de Obama “sigue siendo un referente” para su Gobierno, al destacar que “abrió la esperanza en el pueblo” estadounidense de un país diferente.
“La mejor muestra de que ese Estados Unidos diferente bajo la Administración Obama se está dando es que se han replanteando las relaciones con los países de América Latina y particularmente con Centroamérica y sobre todo con El Salvador”, resaltó.
Estados Unidos ha concedido y prorrogado en siete ocasiones a unos 217,000 salvadoreños el beneficio migratorio del Estatus de Protección Temporal (TPS), después de dos terremotos que sacudieron El Salvador en 2001. El TPS también ha protegido desde 1999 a unos 3,000 nicaragüenses y 66,000 hondureños tras la devastación del huracán Mitch en Centroamérica.
El Gobierno de El Salvador ha planteado una reforma migratoria integral en Estados Unidos y que en el marco de esta se considere a los inscritos en el TPS como “el primer escalón” con “mayores posibilidades” para que se les garantice su inclusión.
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