El Programa Mundial de Alimentos (PMA) indicó que se ha avanzado en el proceso de evaluación de la seguridad alimentaria y nutricional en las zonas de Nicaragua afectadas por las lluvias.
Al PMA se ha unido a las autoridades municipales, los líderes comunitarios, además de entidades gubernamentales como los ministerios Agropecuario y Forestal (Magfor) y de Salud (Minsa), y la organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Se trata de un esfuerzo que busca obtener información primaria sobre las pérdidas de las cosechas, el consumo de alimentos en el hogar, las reservas de alimentos que tienen las familias y las estrategias que emplean para afrontar la crisis.
Para ello se están realizando cerca de 1,297 entrevistas a jefes de familia en 162 comunidades de 10 departamentos y de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), para conocer el impacto negativo de las lluvias sobre las condiciones de vida y la alimentación de las poblaciones afectadas.
Luego de la emergencia por las lluvias, el Gobierno de Nicaragua solicitó la colaboración del PMA para la atención de la población afectada. El organismo destinó 499 mil dólares, monto que beneficiará a cerca de 15 mil personas.
Esta respuesta incluye el desarrollo de la Evaluación de la Seguridad Alimentaria en Emergencia (ESAE), cuyos resultados estarían disponibles a partir de la tercera semana de noviembre.
La ESAE determina, con la medición del perímetro branquial en el brazo izquierdo a mujeres embarazadas y niños menores de 5 años, las alteraciones nutricionales que puedan tener estos grupos vulnerables de la población.
Según un comunicado del PMA, la información que proporcione esta evaluación le permitiría al Gobierno central y a las organizaciones de ayuda humanitaria marcar las pautas para responder a las necesidades de la población afectada.
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