Washington/EFE
El Consejo Permanente de la de la Organización de Estados Americanos (OEA), convocó un receso en la sesión extraordinaria que evalúa el enfrentamiento entre Costa Rica y Nicaragua, para poder estudiar propuestas de un proyecto de resolución en un grupo reducido.
El presidente de turno del Consejo Permanente de la OEA, el salvadoreño Joaquín Maza, ordenó el receso y dijo que la reunión se reanudará sobre las 19:00 GMT (1:00 p.m hora de Nicaragua) para escuchar más intervenciones de los países miembros.
El canciller de Costa Rica, René Castro, dijo a periodistas que se celebrará en el receso una reunión con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, en la que también estaría el embajador nicaragüense, Denis Moncada, y países del SICA, principalmente Guatemala y el Estado asociado República Dominicana, pero recalcó que ésa decisión la tomará el titular del organismo.
Costa Rica denunció la incursión de militares nicaragüenses en territorio costarricenses y el vertido de sedimentos del dragado del río San Juan.
Propuso un proyecto de resolución en el que pide a la OEA que cree una comisión verificadora que investigue en un viaje a la frontera su quejas, e inste a Managua a retirar sus tropas y a suspender cualquier obra que dañe su integridad territorial o a su patrimonio ambiental.
TEXTO ES RECHAZADO POR NICARAGUA
El texto fue rechazado por Nicaragua, al considerar que la OEA no tiene competencia para ello.
Nicaragua, que negó las denuncias y acusó a su vez a Costa Rica de incursiones militares en su territorio, dijo que llevará el caso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) e instó a San José a reanudar la comisión binacional, que estaba prevista para el 27 de noviembre.
También propuso colocar en la comisión los mojones y definir los límites de ambos países.
Pese a las denuncias mutuas, ambos países expresaron su disposición a encontrar una solución pacífica a la crisis.
En este sentido se manifestaron asimismo los embajadores que han intervenido hasta el momento.
El embajador de México, Gustavo Albin, llamó a Costa Rica y a Nicaragua al diálogo y a la conciliación para encontrar una solución amistosa a este conflicto, y se mostró alentado por su disposición a resolver la crisis de esta manera.
Sus colegas guatemalteco, Jorge Skinner-Klee, y dominicano, Héctor Alcantara, apoyaron la propuesta costarricense para el envío de una comisión de la OEA a la zona fronteriza, y el primero instó a la retirada inmediata de las fuerzas como acto de buena fe y para evitar cualquier confrontación.
Pidió además a ambas naciones que actúen con «prudencia y responsabilidad».
ESTADOS UNIDOS DICE ESTAR «MUY PREOCUPADO»
Estados Unidos dijo estar «muy preocupado» por las crecientes tensiones entre Costa Rica y Nicaragua en la frontera, e instó a ambas partes a «mantener la calma y a buscar rápidamente una solución pacífica».
Su representante alterno señaló que la OEA cuenta con los instrumentos para fomentar una solución pacífica y «está en la mejor disposición de moderar» la crisis y ofrecer sus buenos oficios para mediar en el conflicto, y apoyó las propuestas de los demás países.
El embajador de venezuela, Roy Chaderton, por contra, aseguró que no era el momento para que la OEA: «participe o añada contenido o volumen político o diplomático a una solución que deseamos sea resuelta con el diálogo entre los dos países».
Chaderton expresó su deseo de que «desaparezcan las intrigas y realmente podamos como hermanos resolver nuestros problemas bilateralmente sin llamar a auxilio a terceros, así sea la OEA».