Los países del istmo centroamericano se encuentran desbordados por el crimen organizado y el narcotráfico, pues padecen lo que se ha dado en llamar el fenómeno de “la casa fumigada” que no es más que recibir los insectos —en este caso narcotráfico y crimen organizado— que se pasan de las casas (países) vecinas donde se están tomando medidas severas en su contra. Esto irremediablemente ha tensionado los recursos nacionales y forzado a los gobiernos centroamericanos a desviar presupuestos que podrían emplearse en sectores como vivienda, educación y salud, para el tema de seguridad pública.
De esta manera explica la situación de seguridad en la región Juan Daniel Alemán, Secretario General de la Integración Centroamericana, quien en esta entrevista señala que la estrategia para enfrentar los flagelos que afectan a la seguridad democrática regional, ineludiblemente pasan por un trabajo conjunto de los países del área, que incluye el fortalecimiento de la represión —operativos conjuntos— y la prevención del delito -intercambio de información de inteligencia— así como la maximización de los recursos.
“Es también una situación que nos preocupa porque los países en primer lugar se ven desbordados ante este monstruo del crimen organizado y el narcotráfico, pero lo que más nos duele es tener que asignar recursos de educación, de salud pública, de vivienda al tema de seguridad, porque es un tema que si bien es cierto el tema nos compete no tenemos recursos suficientes”, sostiene Alemán, quien participó en la Feria Centroamericana sobre seguridad democrática realizada en Panamá entre el 25 y 28 de octubre, denominada “Compromiso Centroamérica”.
Alemán señaló que los países miembros de la Integración Centroamericana establecieron un modelo de seguridad democrática regional hace 15 años, y para darle vida han definido una estrategia de seguridad y un plan de acción. Incluso para implementar la estrategia ya existe un presupuesto definido, el cual se pretende financiar con fondos de la región y con ayuda de la cooperación internacional.
Para el Secretario General del SICA, la seguridad democrática en Centroamérica pasa por usar las herramientas legales e institucionales existentes para combatir los flagelos del crimen organizado y el narcotráfico en la región.
“Los países miembros del SICA tenemos un tratado de seguridad democrática o lo que es lo mismo decir tenemos un modelo de seguridad a nivel regional que ha sido inusitado ( ). Nos abocamos a crear la unidad de seguridad y contamos con el esfuerzo y capital semilla de la cooperación internacional, específicamente con la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo). Hemos iniciado un proceso no sólo de concienciación, formación en materia de seguridad democrática, porque el tema es muy especializado, en qué sentido, en que la seguridad democrática estriba en usar las herramientas legales, institucionales, y por lo tanto combatir el crimen organizado, el narcotráfico, el tráfico de armamentos, tráfico de personas con las herramientas legales que tienen los países centroamericanos.
¿Cómo logramos esto, si estamos en el caso de la región tenemos el fenómeno del desplazamiento del crimen organizado, de los cárteles de la droga, desde México?
Correcto, en esto quiero decirles una cosa, es cierto que la pobreza es un factor que coadyuva con el crimen organizado y el narcotráfico, pero no es sólo eso, sino que lamentablemente estamos sufriendo las inclemencias del primer piso, eso qué significa, que cuando fumigan al vecino, pues obviamente se nos pasan otro tipo de insectos que no son aceptables en ninguna casa, en ningún hogar.
Pero eso tampoco es lo único, pues lamentablemente nuestra posición geográfica nos hace estar en medio de dos grandes bloques, productores y consumidores, y eso es una realidad. Entonces Centroamérica lo que está haciendo es de un modo responsable pero también contundente dar respuestas muy claras legalmente en base a su ordenamiento jurídico al crimen organizado y al narcotráfico.
¿Pero también estamos hablando de recursos económicos importantes?
Esto es también una situación que nos preocupa porque los países en primer lugar se ven desbordados ante este monstruo del crimen organizado y el narcotráfico, pero lo que más nos duele es tener que asignar recursos de educación, de salud pública, de vivienda al tema de seguridad, porque es un tema que si bien es cierto el tema nos compete no tenemos recursos suficientes.
Los países han decidido llevar a cabo una conferencia internacional en el mes de junio del próximo año en Guatemala para agenciar los fondos y financiar la estrategia y el plan de acción de seguridad democrática, por supuesto teniendo como referencia el costeo que hemos hecho dentro de las priorizaciones de seguridad. En Antigua, Guatemala, en septiembre pasado se llevó a cabo una reunión de consejos intersectoriales.
Ahí se decidió en base al plan de acción determinado por los jefes de estado y de gobierno de Centroamérica, presentes en San Salvador, impulsar un curso de acción en materia de seguridad democrática coordinado a través de un consejo de coordinación. Esto tiene varios propósitos, primero intercambio de información de inteligencia, muy importante, maximización de los recursos que ya tenemos y el diseño y la implementación de operaciones conjuntas en contra del crimen organizado y el narcotráfico.
Usted menciona que por la posición geográfica somos una especie de sándwich entre los productores y consumidores. ¿Qué tipo de compromiso va a demandar la región tanto para los países productores que son los que de alguna manera empujan y los receptores (consumidores) que de alguna manera contribuyen…? Están ayudando a México, están ayudando Colombia, pero no nos están ayudando demasiado a nosotros.
Es precisamente este esfuerzo encaminado a la configuración, al establecimiento de esta conferencia internacional y se nos ha pedido facilitar este esfuerzo, sería un esfuerzo por vez primera para llevar a cabo una conferencia internacional para agenciarnos los fondos suficientes. Entonces lo que pretendemos es que los gobiernos aliados, los gobiernos amigos y los que siempre nos han acompañado animen a otros actores, animen a otros gobiernos para que nos puedan asignar recursos, léase dinerarios y no dinerarios a fin de que nosotros en un esquema de fideicomiso a nivel centroamericano podamos hacer uso correcto de esos fondos y podamos rendir cuentas a los ciudadanos centroamericanos y a los que nos han proporcionado estos recursos en la comunidad internacional.
Se ha cuestionado por ejemplo los recursos que asigna el Gobierno de los Estados Unidos a la región, que son pocos en relación a todo el trabajo que hacen los países centroamericanos en el combate al narcotráfico
Yo no voy a entrar en una disquisición en este tema porque es lógico que Estados Unidos es un proveedor nuestro de cooperación. Ahora si es poco o si es mucho creo que no es el momento, lo que sí tenemos claro es que en el diálogo institucional que tenemos con los Estados Unidos de América ellos han expresado fehacientemente con claridad meridiana que van a apoyar nuestra conferencia internacional para agenciarnos de fondos y poder financiar nuestra estrategia de seguridad.
¿Qué papel va a jugar Costa Rica …?
Yo quiero decirle sin tela de duda que el Secretario General del SICA está trabajando pero muy de la mano con el Gobierno de Costa Rica y por supuesto con todos los gobiernos, pero a su pregunta le respondo que Costa Rica nos está apoyando sin tela de duda, y por lo tanto me siento muy cómodo trabajar con el gobierno de la presidenta (Laura) Chinchilla, me siento muy animado y sobre todo muy esperanzado en generar una nueva gesta del proceso de integración para combatir el flagelo de la narcoactividad y del crimen organizado en Centroamérica.
Ningún país de la región puede por sí solo salir de esto, obligatoriamente tiene que trabajar en conjunto
Esto es un enfoque regional, los países están desbordados, si no tenemos capacidad, el crimen organizado y el narcotráfico son muy poderosos desde el punto de vista cuantitativo y monetario.
Hasta ahora los recursos asignados son pocos para el mal.
Creemos que hay mucho por hacer, porque no sólo es la parte represiva. Claro que es importante, pero tiene que haber una fase muy estratégica desde el punto de vista de prevención. Tiene que haber una fase muy importante en el tema de cultura de la legalidad, tiene que renacer un movimiento cívico a nivel centroamericano para generar las condiciones de una cultura de la legalidad tendiente a la pacificación, tendiente a la mejoría de nuestra calidad de vida, porque el ciudadano está apenado, ya no sólo por los grandes problemas del narcotráfico, sino por la misma criminalidad cotidiana, es decir a la gente que le roban en el bus su cadena y en esto hay una mala percepción y es ahí donde ustedes como comunicadores responsables tienen que ayudarnos a que la percepción empiece a mejorar porque el tema de la seguridad en muchas partes es de percepciones porque no hay una exacta claridad en cuanto a las estadísticas.
Pero el problema es que tenemos un problema, de eso no nos cabe la menor duda, entonces la percepción, contribuye a darle optimismo a la gente y no ser derrotistas y decir esto ya se acabó, esto no es posible combatirlo y superarlo. No, tenemos que ser en esto optimistas y con mucha alegría y esperanza volver a la carga. Creo que se nos están presentando otra vez los astros alineados, entonces hay que aprovechar esta gran oportunidad, y la Secretaría General en este caso, conjuntamente con la institucionalidad regional, se compromete a facilitar, a coordinar y por lo tanto a impulsar un esfuerzo y una nueva gesta en los países de la integración.
Dentro de esta estrategia ¿cómo van a enfrentar la corrupción dentro de los cuerpos policiales ?
Sí hay mucho sentido de los problemas que han carcomido que han penetrado las estructuras de los Estados, esto es una realidad, lo que tenemos es que dar golpes certeros a todas estas organizaciones, léase cartelitos, cárteles, cartelotes. Porque cada extirpación de estos flagelos, de esas organizaciones, de esas estructuras delincuenciales va aminorando la presión y en esto hay que ser realistas el hombre como tal, el ser humano tiene su lado bueno y su lado malo, la maldad nunca se va a erradicar, lo que queremos es controlar, lo que deseamos es tener verdaderamente índices, yo diría civilizados, en cuanto a la mejoría de nuestra seguridad pública. Pero esta seguridad pública tiene que estar orientada básicamente en el fortalecimiento institucional, en el fortalecimiento de la represión, pero también de la prevención del delito.
Y en esto creo que el Sistema de Integración va a ayudar muchísimo a ese intercambio de información que ya existe, pero no hay una información de inteligencia y de contrainteligencia muy fluida, y en esto creo que estamos nosotros siendo una plataforma de coordinación y de facilitación.
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