Por Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
Dos costarricenses y un nicaragüense fueron condenados a 15 años de cárcel cada uno por haber estafado al Instituto Nacional de Seguros (INS), al fingir la muerte en Nicaragua de uno de ellos, según la sentencia dictada por el Tribunal de Juicio del Primer Circuito Judicial de San José.
Los condenados son los costarricenses María de Los Ángeles Lindo y su esposo Osvaldo Guerrero Muñoz, así como el nicaragüense Clotilde Torres Orozco. A los tres se les condenó por los delitos de falsificación de documento, uso de documento falso, falsedad ideológica, estafa de seguros y perjurio, en perjuicio del Instituto Nacional de Seguros y la Fe Pública.
También se les condenó a pagar 18 millones de colones (unos 35 mil dólares) por daños materiales y por honorarios, los cuales deberán ser depositados antes de un plazo de 15 días.
A los imputados se les acusó por el cobro de dos pólizas de vida del INS, tras fingir la muerte de Muñoz en Nicaragua. También por intentar saldar cuentas que el supuesto fallecido tenía en un banco del estado.
Según la denuncia, Muñoz acudió en octubre de 2008 al INS para adquirir una póliza de vida y en el mes de noviembre de ese mismo año salió hacia Nicaragua.
Ya en Nicaragua, en Tipitapa, el nicaragüense reportó como fallecido a Muñoz Castro, donde obtiene actas de defunción del costarricense y luego las autentica en instituciones de los dos países.
Al regresar a Costa Rica, Lindo, la esposa del fallecido, se reportó a las oficinas del INS a cobrar dinero por la póliza.
La mujer indicó en esa institución que al no poder ella viajar a Nicaragua por falta de pasaporte, había autorizado por escrito a un vecino suyo en Costa , que era el nicaragüense, para que realizara el trámite de defunción en Managua, documentos que aportaría una vez que los tuviera en sus mano, lo que así sucedió posteriormente.
Una vez concluido este trámite, el INS procedió a cancelar la suma de 15 millones de colones (casi 30 mil dólares al cambio actual) por concepto de pólizas de muerte, quedando pendiente de pago otra suma de 25 millones de colones (casi 50 mil dólares), los cuales no fueron pagados porque las autoridades empezaron a sospechar del fraude.
Además de la póliza, la mujer reportó el deceso a un banco estatal, donde el hombre tenía dos deudas pendientes, una de 2,2 millones de colones y otra de 20,7 millones de colones (alrededor de 23 mil dólares al cambio actual en ambas sumas); con el objetivo de dejar sin efecto los compromisos de pago.
Muñoz, de 41 años y quien gozaba de buena salud y el nicaragüense, fueron detenidos en el mes de julio del 2009 por agentes de la Sección de Fraudes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en un local comercial en Sarapiquí, atlántico costarricense.
Luego el OIJ capturó a la mujer en un barrio de San José. En los lugares allanados se procedió al decomiso de varios celulares, documentos, pasaportes entre otras evidencias importantes para la causa en investigación.