Aquí fue una aldea. Sobrevivientes del tsunami buscan a sus familiares que fueron arrastrados por el enorme muro de agua que llegó del mar tras un terremoto.LA PRENSA/AP/INDONESIAN VICE PRESIDENCIAL SECRETARIAT   YAKARTA/ AFP

Tsunami borró del mapa varias aldeas

Indonesia se movilizó ayer para socorrer a las víctimas de dos violentas catástrofes naturales, un tsunami y la erupción de su volcán más activo, que causaron 300 muertos y varios centenares de desaparecidos.

Indonesia se movilizó ayer para socorrer a las víctimas de dos violentas catástrofes naturales, un tsunami y la erupción de su volcán más activo, que causaron 300 muertos y varios centenares de desaparecidos.

“Hemos descubierto 272 cuerpos. Al menos 412 personas siguen desaparecidas” después del fuerte sismo que desencadenó un tsunami al oeste de Indonesia, indicó Ade Edwards, un responsable de los servicios de socorro de la provincia de Sumatra.

Varios poblados, en particular en la isla de Pagai del Sur, fueron arrasados por olas de tres metros de alto que penetraron hasta 600 metros al interior de las tierras.

El presidente indonesio Susilo Bambang Yudhoyono viajó a Padang, el puerto más cercano a Sumatra, para supervisar las operaciones de socorro.

Olas de tres metros que, según un testigo, formaron “un muro de agua con espuma blanquecina” devastaron completamente aldeas costeras del archipiélago de las Mentawai, frente a las costas occidentales de la isla de Sumatra.

Borinte, un campesino de 32 años, está desolado por no haber podido salvar a su esposa y sus tres hijos. “Cuando vimos llegar la ola intentamos correr, pero era más rápida que nosotros y nos engulló”. Sólo él logró sobrevivir agarrándose a una tabla.

El tsunami asestó un golpe duro al turismo balbuceante de las Mentawai, unas islas de vegetación exuberante cuyas olas conquistaron a los surfistas. Pero no hay turistas extranjeros entre los muertos.

Los expertos habían advertido del alto riesgo de un sismo en este archipiélago situado en una zona de subducción entre las placas tectónicas indoaustraliana y eurasiática.

Los desgarramientos de esta falla ya fueron los causantes del tsunami catastrófico del 26 de diciembre de 2004, que se saldó con más de 220,000 víctimas mortales en el océano Indico.

A unos 2,000 kilómetros al este, en el centro de la isla de Java, la alerta se mantenía elevada en las inmediaciones del volcán Merapi, “la montaña de fuego” que entró en erupción diez veces el martes.

El mar seguía arrojando cuerpos en las aldeas de las remotas islas Mentawai, en Indonesia.  LA PRENSA/AFP/KRIS/VICE PRESIDENT OFFICE

Las nubes de ceniza y los nubarrones de gases que se elevan a 1.5 kilómetros de alto mataron “a por lo menos 29 personas”, según Banu Hermawan, portavoz del hospital Sardjito de Yogyakarta, la gran ciudad situada a 25 kilómetros del cráter.

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