CORRESPONSAL/CHINANDEGA
En los últimos seis años las parroquias Nuestra Señora Santa Ana, Nuestra Señora de Guadalupe, El Calvario y San Agustín, han sido remozadas totalmente, mientras, la iglesia San Antonio avanza ahora en ese proceso. Se estima que la inversión en estos trabajos ha sido de un millón 200 mil dólares.
Las restauraciones se hacen con apoyo de la Fundación Coen, a través del programa Preservemos lo Nuestro, con el fin de salvaguardar el patrimonio histórico y cultural de Nicaragua.
Los templos chinandeganos, de hermosas estructuras, guardan la historia y el fervor católico de este pueblo de occidente.
En el templo de San Antonio se ha confeccionado una escalera de hierro y madera en la torre norte, hacia el campanario, a lo largo de 20 metros.
La escalera posee tablones de jenízaro, mientras las paredes son repelladas y se han cambiado 180 láminas de zinc.
- La grandeza de Dios
Algunas de las imágenes que se exponen son prestadas por familias y esta actividad forma parte de la ruta sacra, que promueve el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur).
Durante esa actividad un grupo de jóvenes voluntarios sirve de guía para explicar el significado de imágenes antiquísimas, estampas y de todo cuanto se exhibe.
Presentamos al pueblo cristiano obras de arte que expresan la grandeza de Dios y a la vez evangelizamos, expresó monseñor Jaime Guillermo Ramos, párroco del templo Nuestra Señora Santa Ana.
Las exposiciones son visitadas por estudiantes de distintos centros educativos, ciudadanos locales, del interior del país y turistas extranjeros.
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Los trabajos avanzan en la remoción de ventanas de las torres e iniciará la pintura de toda la Iglesia y cambiarán el sistema eléctrico.
Boris Tandarich, párroco de San Antonio, de origen croata, luce optimista. La tarde del lunes recibió el camión que llevó la piedra triturada y arena para las reparaciones en paredes corroídas de la Iglesia y el amplio salón de visitas, al costado norte, con lo que se evitará que el agua de lluvia siga penetrando.
HERMOSA PIEZA DE ARTE
El templo de Nuestra Señora de Santa Ana, construido a finales del siglo XV, fue uno de los primeros embellecidos, hace un par de años, con pintura y remodelación exterior e interior. El párroco en ese entonces era monseñor Guillermo Berríos.
“El templo se encontraba carente de su esplendor y se impulsaron las obras de restauración en su primera etapa, cuando llegué hace cinco años noté que el retablo necesitaba de remozamiento”, manifestó el actual párroco, monseñor Jaime Guillermo Ramos.
La renovación del retablo tuvo un costo de 44 mil dólares y se hizo una labor de filigrana para ubicar hojillas de oro de 24 quilates a cargo del restaurador italiano Orazio Petraccone, contratado por Fundación Coen.
“Se restituyeron incluso piezas que estaban en la parte inferior del retablo, ocultas por una pared de concreto, también se restauró los dos (pequeños) altares laterales en que hubo también colaboración (económica) de la feligresía”, dijo monseñor Ramos.
Las reparaciones incluyeron el piso del presbiterio con un elegante diseño de mármol.

El historiador Arturo Cano recordó que el retablo del templo Santa Ana terminó de construirse en 1776 por el párroco Isaac Felipe Azofeifa, y se concluyó con el baño dorado tras la entrega de 300 monedas de oro que aportó la cofradía de San Benito y la de la Inmaculada Concepción de María.
“El retablo es de estilo rococó con 16 serafines, 8 de los cuales observan hacia abajo y el resto hacia el cielo. La imagen antiquísima es precisamente la de San Benito, este retablo sufrió un accidente en 1830, cuando fue parte del inicio de un incendio en la parte del sagrario, pero que fue sofocado” manifestó el historiador.
La licenciada Cristiana Frixione, directora ejecutiva de Fundación Coen, dijo que en el programa cultural Preservando lo Nuestro “actualmente estamos trabajando en la iglesia San Antonio en su tercera fase, repellos de paredes, escalera y torre, sigue la pintura, mejora de madera de puertas y ventanas”.
Dijo que en los templos de Nuestra Señora Santa Ana y Nuestra Señora de Guadalupe se trabajó en los retablos, en la pintura exterior e interior y otras mejoras.
Exposiciones de arte sacro
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