Manuel Mejía es uno de los principales bateadores de la tribu.LA PRENSA/ARCHIVO/O. NAVARRETE

Bóer a salir del hoyo

Del último Bóer campeón (2007-2008) de la Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional (LNBP), solamente sobreviven en la tribu el receptor dominicano Manuel Mejía y el camarero pinolero Mario Holmann.

Del último Bóer campeón (2007-2008) de la Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional (LNBP), solamente sobreviven en la tribu el receptor dominicano Manuel Mejía y el camarero pinolero Mario Holmann.

En los últimos años el Bóer dejó ir a bateadores de la clase de Jimmy González, Ofilio Castro y Marlon Abea, y no pudieron recontratar a importados valiosos como Clyde Williams, Juan Figueroa y Rafael García.

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  • Una pieza vital es Elvin Orozco, quien ha lucido en plan grande con la Selección, pero aún no trasciende en los campeonatos locales. Si Orozco da ese salto esperado, el Bóer podría caminar lejos.
El bullpen tiene brazos jóvenes, pero con experiencia para sortear momentos cumbres como Berman Espinoza, Róger Marín y Junior Téllez.

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El dos veces campeón de la LNBP espera haber reconstruido su equipo con las piezas ideales en busca de saltar a los primeros planos, luego del fracaso en la temporada anterior.

La nueva tribu está liderada por los artilleros dominicanos Napoleón Calzado, quien jugó en Grandes Ligas con Baltimore; José Campuzano, que le pone mucha pimienta al juego; y Manuel Mejía, de quien se tiene gratos recuerdos por su calidad como pelotero, disciplina y ética de trabajo.

Ese trío junto a Carlos Xavier Quiroz, quien tronó todo el año en eventos internacionales como tercer bate de Panamá, más los nacionales Juan Oviedo, Eduardo Romero y Holmann, conforman una alineación respetable.

Al menos en el arranque, Darrel Walters va de titular en los jardines y Jilton Calderón al banco. Walters en el centro, con Campuzano y Romero en las rayas, garantizan un tremendo outfield. Oscar Mairena es el campo corto titular y forma la llave de doble matanzas con Holmann.

El bateo y la defensa parecen tener lo suficiente para cumplir, así que la clave del Bóer podría estar en el pitcheo.

La rotación, que hasta ayer no tenía un orden definido, está compuesta por los nacionales Diego Sandino y Elvin Orozco, más el panameño Davis Romero, otro ex big leaguer, y el dominicano José Ramón Mateo, quien vino con el equipo de Miami el fin de semana pasado e impresionó en su apertura contra el Bóer. A ellos se unirá el italo-estadounidense Chris Cooper, quien se reporta en la primera semana de noviembre.

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