Éstos son parte de los agentes de la Policía costarricense que se encuentran en una base provisional en Barra Colorado vigliando su territorio en la zona fornteriza con Nicaragua. LA PRENSA/ AP/Ronald Reyes

Ticos piden vigilancia policial en la frontera con Nicaragua

Los pobladores de Barra de Colorado, situado en el Caribe norte de Costa Rica, lugar donde se desplazaron varios policías la semana pasada para vigilar el dragado que Nicaragua hace en su río San Juan, se quejan de la falta de más agentes policiales en la zona, e incluso hay quienes le dan la razón a Edén Pastora, cuando dice que la zona "es tierra de nadie".

Por Josué Bravo

CORRESPONSAL /COSTA RICA

Los pobladores de Barra de Colorado, situado en el Caribe norte de Costa Rica, lugar donde se desplazaron varios policías la semana pasada para vigilar el dragado que Nicaragua hace en su río San Juan, se quejan de la falta de más agentes policiales en la zona, e incluso hay quienes le dan la razón a Edén Pastora, cuando dice que la zona «es tierra de nadie».

Diversos medios que cubren desde el sitio las labores de los policías despachados el viernes desde San José han recabado opiniones de los habitantes que asombrados por el inusual despliegue; se han quejado porque regularmente solo hay tres policías en el sitio, considerándolo como vulnerable al tráfico de drogas y demandan más atención del estado.

Los tres oficiales deben vigilar una amplia zona montañosa y de canales que ha servido de refugio para el trasiego de drogas, consigna el diario La Nación. «Olvidados toda una vida», resumió el empresario hotelero Guillermo Cunningham, al referirse a la presencia policial en ese territorio.

«Aquí, vivimos por la libre, como barcos sin capitán. Entra mucha gente que no sabemos quién es y tan misteriosamente como aparecen igual desaparecen», añadió.

Barra de Colorado está cerca de Finca Aragón, donde según Costa Rica las labores del dragado han afectado su territorio. Desde esta comunidad, los policías están vigilando la frontera con Nicaragua.

Según Cunningham, Pastora – responsable del dragado – tiene razón en cierta parte al decir que allí es «tierra de nadie», pues los pobladores no tienen títulos de propiedad a pesar que los han solicitado al estado pero todo se ha quedado en promesas, consignael diario La Nación.

El resto de puestos policiales en la frontera con Nicaragua también hay precariedades, como instalaciones deficientes y hasta sin servicios básicos como luz y agua.

Aquí casi que nos la jugamos a puro arroz y frijoles, no hay electricidad, entonces cuesta mucho conservar los alimentos. En ocasiones nos regalan un gallo o carne pero tenemos que comerlas el mismo día porque al día siguiente ya está malo», declaró Francisco Vargas, policía ubicado en el puesto ubicado en la desembocadura del Sarapiquí.

«No tenemos cómo transportarnos, a veces lo único que hacemos es controlar las embarcaciones que navegan por el río porque no hay como ir a supervisar la zona», añadió.

El reclamo está siendo escuchado, pues el Ministerio de Seguridad evalúa la posibilidad de establecer puestos de control en la región.

«Es parte de lo que estamos analizando y parte de lo que conlleva la presencia de la policía en la zona norte», indicó Walter Navarro, viceministro de Seguridad.

El grupo de oficiales acantonados en Barra de Colorado han llevado tranquilidad al sitio. El Ministro de Seguridad José María Tijerino indicó que ellos se mantendrán haciendo labores preventivas.

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