Cortesía BBC MUNDO
La perspectiva de que el cólera alcance los campos de refugiados donde se hacinan más de un millón de supervivientes del terremoto de Puerto Príncipe preocupa seriamente a Naciones Unidas, admitió una representante de la organización.
En declaraciones a la agencia Reuters, la vocera de la organización, Imogen Wall, calificó de “horrible” la posibilidad.
Hasta el momento el brote de cólera —que ya ha infectado a dos mil 674 personas y se cobró la vida de más de 250, en todo el país— ha afectado principalmente a la región de Artibonite y el Central Plateau.
Pero cinco casos de la enfermedad fueron confirmados este fin de semana en la capital haitiana, que aún no se recupera del terremoto de enero de 2010.
Cientos de miles de personas aún viven en campamentos que no cuentan con adecuados sistemas sanitarios, lo que podría ayudar a la propagación de la enfermedad.
Y las agencias de cooperación están en medio de una carrera contra el reloj para evitar una epidemia que, en sus propias palabras, podría llegar a tener consecuencias desastrosas.
PERSPECTIVA HORRIBLE
Por lo pronto, Wall aseguró que las cinco personas infectadas en la capital ya fueron puestas en cuarentena.
Wall afirmó, además, que “parte del problema ha sido que las personas se están moviendo mucho y que no ha habido una auténtico aislamiento en los lugares donde se produjo (el brote) y en los hospitales”.
Daniel Rouzier, el presidente de la ONG Board of Trustees of Food for the Poor, también criticó a las autoridades haitianas y las organizaciones internacionales por no haber actuado con suficiente rapidez para contener el brote.
“Ahora mismo han pasado varios días y no hay cordón de seguridad. Si las personas enfermas hubieran tenido suficientes cuidados médicos en la zona donde se encontraban no se hubieran trasladado a esta ciudad caótica”, aseguró en declaraciones recogidas por la agencia Reuters.
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