Cada miembro de la familia de Javier Prado se tomó un par de pastillas de color amarillo con verde. Según les explicó la brigadista que llegó a su casa, les ayudarían a reducir el riesgo de contagiarse con leptospirosis.
La brigadista también les recomendó mantener limpia la casa y el patio y tratar de no entrar en contacto con los animales.
Marta Prado puso especial atención a las indicaciones, pues en la otra calle de su casa, en el barrio Loma Linda, muy cerca de la cancha de baloncesto, se reportó uno de los 49 casos positivos de leptospirosis que se registran en la capital.
Ninguno de los miembros de la familia Prado ha presentado cuadros febriles, ni ninguna de las sintomatologías propias de la enfermedad; “yo digo que eso se debe al desaseo”, comentó Marta Prado.
En las casas de enfrente, varios niños lloraban mientras sus madres insistían en que tomaran una cucharada de amoxicilina en jarabe, el que les daría un cierto tiempo de protección frente a la bacteria de la leptospirosis.
Historias similares se repitieron en cada una de las casas del barrio Loma Linda y el resto de la ciudad, durante la jornada de medicación masiva que emprendió el Ministerio de Salud (Minsa) para continuar frenando el brote de leptospirosis que alcanzó 12 departamentos del país y hasta la fecha ha dejado un saldo de 16 muertos.
Los Sistemas Locales de Atención Integral en Salud (Silais) también emprendieron una jornada de medicación en los diferentes departamentos donde se han reportado casos positivos.
Según el último informe del Minsa, desde la noche del viernes y hasta el mediodía de ayer solamente hubo cuatro casos nuevos, con los que se totalizan 357 casos positivos a nivel nacional, acumulados desde el pasado 24 de septiembre cuando se dio el brote epidémico en Achuapa, León.
Itzel Amaru Cuarezma también anda de casa en casa. Siempre pregunta quién es el jefe de familia, cuántas personas habitan la casa y cuántos años tiene cada una. Después abre su mochila y comienza a repartir dos pastillas de doxiciclina a los mayores de 10 años; dos pastillas de amoxicilina a los niños entre 5 y 9 años y a las mujeres embarazadas o lactantes, y una cucharada de amoxicilina en jarabe para cada niño menor de 5 años.
Además debe estar pendiente de cualquier caso febril que encuentre para reportarlo a las autoridades del centro de salud de la zona. Al parecer, las pastillas pueden causar irritación en el estómago si no se ha comido, por lo que también recomiendan no tomarlas en ayuno.
En la siguiente calle un grupo de brigadistas entra a las casas matando zancudos auxiliándose con bombas de fumigación. Según explicó uno de los brigadistas, todo parecía indicar que el caso positivo de leptospirosis era un paciente que también resultó positivo con dengue.
La indicación fue crear un anillo epidemiológico cinco manzanas a la redonda, a partir de la casa donde se dio el caso positivo. En todas las viviendas de la zona, además de entregar el medicamento y fumigar, otro técnico del Minsa distribuía seis porciones de Biorat por cada una de las viviendas.
“Son de cuatro a seis porciones dependiendo de la casa; generalmente se pone en las cocina, en lugares oscuros y en las esquinas”, señaló Carlos José Flores. El técnico destacó que la población se muestra interesada en el tema y que también se les está dando indicaciones para prevenir otras enfermedades de temporada como el dengue.
Muchos de los brigadistas esperan a que cada persona se tome las dos tabletas y les aseguran que durante dos semanas más llegarán a su casa a entregarles la siguiente dosis de antibióticos que los mantendrá protegidos de la bacteria de leptospirosis.

EN LOS DEPARTAMENTOS
En Matagalpa, brigadas integradas por personal del Minsa y otras instituciones, incluida la Policía y el Ejército, se movilizaron ayer por diferentes barrios asentados a orillas del río Grande en la ciudad, brindando los medicamentos preventivos a los pobladores.
La doctora Jessenia Escobar manifestó que la población “nos ha abierto las puertas en el ciento por ciento de las casas que hemos visitado”.
En los municipios del departamento de Chinandega, se inició ayer la aplicación de 1,500 kilos de Biorat para eliminar las ratas en 21 escuelas; además las autoridades sanitarias han emprendido una intensa jornada para prevenir el dengue y la malaria. Las autoridades señalaron que la zona norte es prioridad para la aplicación del rodenticida, puesto que en Posoltega se originó una de las muertes por leptospirosis.
En Boaco, por su parte, cerca de 250 trabajadores de la Salud están trabajando en función de la medicación masiva para evitar la propagación de la leptospirosis. Ayer también se inició una jornada de limpieza en coordinación con promotores sociales y jóvenes organizados.
Según el informe del Minsa, desde que inició el brote y hasta el mediodía de ayer se había medicado a 382,525 personas.
(Con la colaboración de Luis Eduardo Martínez, Saúl Martínez y Auxiliadora Martínez).
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