Brenda Salazar es productora de queso artesanal desde hace 10 año en el municipio de Siuna, caribe norte nicaragüense. Nunca ha sido sujeto de crédito para la banca privada y con mucha dificultad vende su producto, de calidad exportable, en Río Blanco, porque no cuenta con una planta pasteurizadora para enviar el queso al exterior.
Sorteando el grave deterioro de la carretera que une a Siuna con Puerto Cabezas, Salazar viajó por más de 20 horas a la capital para participar junto a 30 pequeños y medianos productores de queso en la primera Feria del Queso, que finalizará hoy con la premiación de los tres mejores quesos de Nicaragua.
Para llevar el queso a Río Blanco, la mujer dice que tiene que invertir más de 12 horas lo que provoca que el sol deteriore la calidad del producto lo que ocasiona la pérdida de 10 córdobas por cada libra de queso.
“Vine con mucha dificultad, porque la carretera está pésima y no tenía un termo grande para traer la mayor cantidad de queso en hielo, pero aquí estamos muy contentos en la feria”, manifestó Salazar , rodeada por centenares de consumidores que llegaron ayer a la feria para degustar una variedad de queso que se produce en el país.
[/doap_box]
Al margen del financiamiento y apoyo interno, en los próximos meses el pequeño negocio de Salazar podría dar un salto de calidad y mercado, mediante el respaldo técnico y financiero de la cooperación alemana que la está apoyando en la compra de una pequeña planta procesadora de queso que le permitirá exportar hacia Honduras, valorada en 420 mil dólares.
Similar situación a traviesan cientos de productoras de queso artesanal del país, situación que se encrudece ante la falta de fiscalización e inspección de las autoridades gubernamentales lo que provoca competencia desleal, afirmó el presidente de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo, Wilmer Fernández.
El representante gremial manifestó que “en la parte normativa, es decir, las leyes que rigen al sector el Gobierno no ejerce su función como tal, porque no tiene capacidad operativa”.
FALTA VIGILANCIA ESTATAL
Por ejemplo señaló que existe poca presencia de los inspectores del Magfor, Marena y Minsa en las queseras, situación que ocasiona que algunas de ellas produzcan sus quesos con leche de mala calidad.
Fernández también señaló la necesidad de que el Gobierno y la empresa privada empuje la apertura de nuevos mercados, porque hay temporada en que el mercado de El Salvador y Honduras se satura de oferta ocasionado que ambos mercados pongan trabas a sus productos.
Indicó que para eso, además de una feria se necesita organizar ruedas de negocios con comprados de México, Panamá y la Unión Europea (UE).
En medio de serias barreras, Fernández recordó que la industria quesera en Nicaragua aporta más de 56 millones de dólares cada año.
El director del Instituto Nicaragüenses para el Desarrollo (Inde), Marcos Zavala, señaló que están haciendo esfuerzo para ejecutar en los próximos meses un programa de apoyo a la industria quesera artesanal para mejorar la calidad y sus capacidades productivas para promover la exportación hacia nuevos mercados.
“Hay dificultades en la industria para adecuarse a las exigencias que están pidiendo los nuevos mercados sobre todo en aspectos de inocuidad y de limpieza en los productos, el sistema de empaque, todo lo que es el origen”, apuntó.
En ese sentido, explicó que El Inde través de su programa Fundación Nicaragüense de Desarrollo (Funde), empujaron la feria del queso con el apoyo de del programa Empresas y Empleos de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
Indicó que actualmente están trabajando para conseguir fondos de la cooperación internacional para ejecutar un programa integral para asistir a algunos productores de queso con asistencia técnica especializada.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B