Gloria Rivera dijo estar molesta porque la funeraria La Católica y la Auxiliadora no quiere cumplir con un contrato. LA PRENSA/L. VARGAS

Inconforme con servicio de funeraria

Gloria Rivera Morales, originaria de la ciudad de Granada, denunció haber sido objeto de una supuesta estafa por parte de la funeraria La Católica y la Auxiliadora, tras asumir un contrato por seis ataúdes desde los años setenta, el que finalizó de pagar en 1994, pero según explicó ahora le han comunicado que sólo tiene derecho a un ataúd.

CORRESPONSAL/ GRANADA

Gloria Rivera Morales, originaria de la ciudad de Granada, denunció haber sido objeto de una supuesta estafa por parte de la funeraria La Católica y la Auxiliadora, tras asumir un contrato por seis ataúdes desde los años setenta, el que finalizó de pagar en 1994, pero según explicó ahora le han comunicado que sólo tiene derecho a un ataúd.

Explicó que durante todos esos años pagaba puntual sus abonos y cuando la empresa consideraba que había devaluación de la moneda, le cobraba ese costo y también lo pagó de forma ordenada. “En los años ochenta ellos triplicaron el costo y continuamos pagando”, dijo.

Según refirió, cada año les cambiaban el contrato y a su criterio es una forma de borrar evidencias de cuál fue la fecha que iniciaban con el mismo. “Pagué por más de 20 años el mejor contrato, el más caro de la época y ahora me salen que sólo tengo derecho a una caja y de las más baratas”, criticó la señora.

Rivera Morales dijo sentirse “estafada”, pues aunque ya fallecieron dos familiares que estaban apuntadas en ese contrato inicial, ha tenido que comprar las cajas . “Mi madre, que ya está muy anciana, es la que usaría esa caja, pero yo no voy a enterrarla en esa caja tan devaluada”, dijo, tras aclarar que ya visitó las oficinas centrales de dicha funeraria y la que se ubica en Granada, pero no ha obtenido una respuesta favorable.

DEVALUACIÓN DE MONEDA

En Granada, la encargada de la funeraria, quien no quiso brindar su nombre, explicó que las cajas que antes valían 110 córdobas (en aquellos años), ahora se traducen en una caja valorada en 250 dólares, modelo Verónica, que es la más económica.

La funcionaria dijo conocer el caso, pero prefirió que el fiscal de la funeraria, Erick Carrión, hablara por la empresa. Carrión dijo vía telefónica la misma versión de la trabajadora e invitó a doña Gloria Rivera a visitar la oficina central para analizar mejor su situación.

El certificado que mostró doña Gloria Rivera sólo beneficia a María Eulalia Morales Rivera, de 83 años, quien es su mamá; aunque en el contrato original estaban los nombres de cinco personas más.

Carrión dijo que “muchas veces la gente mal interpreta lo dicho por los agentes de venta”.

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