Aun cuando suele ser sumamente expresivo, y su optimismo le hace ver esperanzas donde otros ven escombros, a Noel Areas le pareció más apropiado esperar, para descubrir qué tiene entre manos con el Bóer de la Liga Profesional.
“Mejor voy a esperar que transcurran algunos días para tener un concepto más claro del equipo”, dijo Noel, quien fue más elocuente por lo que se guardó que por lo que dijo. “Yo soy un hombre de mucha fe, pero es mejor esperar para proyectar qué seremos capaces de hacer”.
Al vetereano estratega se le ha entregado un equipo que podría organizar una interesante rotación, con brazos jóvenes como Elvin Orozco y Berman Espinoza, y otros más fogueados como Diego Sandino y Róger Marín, más los extranjeros y otros muchachos de futuro, pero capaces de rendir en el presente.
Sin embargo, la estructuración del line up podría ser un trabajo complicado, lo mismo que algunos sectores de la defensiva, como la parte izquierda del cuadro interior, donde Oscar Mairena (short stop) y Juan Oviedo (tercera base) tendrán un enorme reto, en un torneo más exigente como la liga rentada.
“Los extranjeros van a ser demasiado importantes”, dice Noel. Yo agregaría: más aún cuando la base de jugadores nacionales no es tan sólida. Aun así, a los Indios no se les puede subestimar y de eso se encargarán bateadores como Jilton Calderón, Mario Holmann y Eduardo Romero, quienes junto a los extranjeros esperan hacer ruido.
El problema es que mientras el Bóer cruza los dedos porque los extranjeros salgan como los necesita, en Granada tienen una tropa sólida sin necesidad de foráneos; lo mismo pasa en Chinandega y León. Y estos clubes también tendrán jugadores importados y, de acuerdo a lo que han dicho, de mucha calidad.
Pero, como aconseja Noel, es mejor esperar. A lo mejor entre estos extranjeros, como el dominicano Napoleón Calzado, el canalero Carlos Quiroz o el quisqueyano Manuel Mejía, se dispone de la pólvora necesaria para empujar a un equipo que usualmente es observado con lupa.
Por ahora sólo queda esperar qué es capaz de ofrecer el Bóer, el polémico plantel de la capital, con tantos seguidores como detractores, y que siempre es rodeado de un amplio marco de expectativas, tejidas en las mentes de sus fanáticos, que ven siempre hacia la cima de la tabla de posiciones.
Sin embargo, Noel Areas, un optimista incurable, pide calma para descubrir en realidad qué terreno es el que va a pisar con estos Indios que por ahora levantan algunas interrogantes en su estructura.
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