TEHERÁN/EFE/AFP
Con un “buenos días hermano” y un fuerte abrazo a su colega iraní, Mahmud Ahmadineyad, el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, inició ayer su novena visita a Teherán, cuyo objetivo es estrechar y ampliar una relación bilateral que ambos países consideran estratégica, y fortalecer “el eje antiimperialista”.
Igual de sonriente y afable, el mandatario iraní recibió a Chávez en el patio del palacio presidencial con un largo apretón de manos, antes de pasar a un salón interior para posar frente a los fotógrafos.
Separados por un centro de flores, ambos mandatarios escenificaron su compartida aversión a Occidente, al tiempo que reiteraron sus manidas diatribas contra el imperialismo y el capitalismo, y en especial contra la política “acosadora” de Estados Unidos. A este respecto, Chávez defendió el derecho de Irán a desarrollar su controvertido programa nuclear y subrayó que el Gobierno de Caracas “está dispuesto a respaldar a Irán bajo cualquier circunstancia”.
Ahmadineyad, por su parte, agradeció la oposición de Venezuela a las sanciones internacionales impuestas el pasado junio al régimen iraní por la ONU y subrayó que la postura adoptada por Caracas “contra los poderes que acosan pone de relieve la profundidad de la relación entre ambos países”.
En el aspecto concreto, la tercera visita de Chávez a Teherán en menos de un año y medio tiene como objetivo oficial la ampliación de las crecientes relaciones económicas, en particular en el sector energético. Durante los dos días de estancia de la delegación venezolana, se prevé la formación de una sociedad conjunta para el transporte marítimo de crudo y se planteará la posibilidad de que Venezuela invierta en el yacimiento petrolífero de South Pars, considerado el más rico del mundo, y del que las grandes multinacionales se han retirado debido a las sanciones que pesan sobre Irán por su programa nuclear.
Las relaciones entre Irán y Venezuela han crecido de forma exponencial desde la llegada de Ahmadineyad a la jefatura del Gobierno, en 2005.
Respecto al tema nuclear, ayer mismo el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, expresó que “Venezuela tiene derechos a la hora de desarrollar pacíficamente el poder nuclear, pero también tiene obligaciones… de no convertirlo en armas”. “Tenemos una política que se aplica a todos los países y esperamos de ellos que obedezcan esas políticas”, añadió, en referencia al Tratado de No Proliferación Nuclear.
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