Población está alarmada

Dos pastillas de doxiciclina se bebió Horacio Pérez, de 52 años, ayer por la mañana en El Polvón, en San Pedro del Norte, Chinandega, al occidente del país, zona que en los últimos días ha sido golpeada por un brote de leptospirosis.

Dos pastillas de doxiciclina se bebió Horacio Pérez, de 52 años, ayer por la mañana en El Polvón, en San Pedro del Norte, Chinandega, al occidente del país, zona que en los últimos días ha sido golpeada por un brote de leptospirosis.

Alrededor de Pérez había dos mujeres, un adolescente y un muchacho. Todos se habían tomado el medicamento para prevenir los cuadros de fiebres, dolores en las pantorrillas y de cabeza que provoca la enfermedad.

Todos en la casa de Pérez fueron a la caseta de la parada de buses, donde se improvisó un puesto médico para tomarse la dosis preventiva que el Minsa (Ministerio de Salud) está aplicando en la zona de manera preventiva.

Luego que “corrió la bulla” debido a una muerte por leptospirosis, Sagrario Hernández, de El Polvón, dice que se alarmó por esta enfermedad que es producida por una bacteria que circula en aguas contaminadas, pero también en la orina de la rata. La muerte ocurrió en Palo Blanco, una de las comunidades más alejadas de San Pedro del Norte.

DE HONDURAS

Según el reporte médico, la enferma era una muchacha de 20 años, originaria de Honduras, que estuvo con fiebre durante ocho días antes de fallecer en territorio nicaragüense.

Hernández, que es madre de dos niñas, una de ocho años y otra de dos años, dijo que ella sabe que para evitar la enfermedad “hay que ser aseado”. Sin embargo, en la casa donde ella vive es común que la pareja de chanchos se eche en el piso de tierra de la sala donde ella y el resto de la familia hacen sus labores cotidianas.

Lo mismo pasa con el perro, que permanecía echado en el suelo, muy cerca de los cerdos y de las gallinas que paseaban por todo el solar. Esta escena era común en otras viviendas, donde se veían los frentes barridos y patios con panas de agua y letrinas sin tapas, cerca de las cuales se pasean los animales domésticos.

La mujer, de 29 años, que es ama de casa, dijo que ella ha visto ratones en la casa. Aseguró que, preocupadas por “esa enfermedad”, ahora están con más cuidado, tratando de no dejar trastos sucios y de tapar donde hay comida.

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