LA HABANA/AFP
El huracán Paula comenzó a perder fuerza ayer al aproximarse a Cuba, pero aún amenaza el sur de Florida, tras alejarse de la Península de Yucatán en México, por lo que las autoridades de la isla declararon alerta en la región del extremo occidental.
Paula, de categoría uno de un máximo de 5 en la escala Saffir-Simpson, bajó sus vientos máximos de 160 a 140 km/h, según el Centro de Huracanes de Estados Unidos, pero aún amenaza con atravesar la isla, aunque más debilitado, y provocar intensas lluvias e inundaciones desde anoche.
La Defensa Civil (DC) estableció la alerta en la provincia de Pinar del Río y en la Isla de la Juventud, con lo cual iniciarían las evacuaciones preventivas, la protección de cosechas, animales, infraestructura y preparación de servicios médicos y alimentos.
La DC declaró además en “fase informativa” a las occidentales provincias de La Habana, Ciudad de La Habana y Matanzas y la central Villa Clara, con lo que los gobiernos locales se preparan y se incrementa la vigilancia en regiones montañosas, zonas bajas cercanas a ríos, arroyos, embalses, y asentamientos costeros.
Paula pasó sin tocar tierra en México, donde sólo provocó lluvias moderadas, por lo que el estado de Quintana Roo (este) levantó la alerta roja. Según el aviso de las 20H00 GMT, el centro del ciclón se encontraba a 70 km al oeste-suroeste del extremo occidental de Cuba, y amenaza afectar con lluvias los próximos días la península de Florida, en el sureste de Estados Unidos.
“Debe ir disminuyendo en intensidad a medida que se aproxima a Cuba, es una buena noticia (…). Es un huracán muy pequeño. Cruzará muy próximo o sobre Pinar del Río”, provocando vientos, lluvias intensas y posibles inundaciones costeras, afirmó al mediodía José Rubiera, jefe del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología de Cuba (Insmet).
Según Rubiera, Paula podría bordear o pasar hoy por Pinar del Río —zona cultivadora de tabaco— y cruzar mañana y el sábado por el centro de la isla, o avanzar paralelo a la costa norte, degradado a tormenta o depresión tropical.
Gladys Martínez, presidenta de la DC y primera secretaria del Partido Comunista en Pinar del Río, precisó que los albergues y hospitales se preparan, el tabaco fue puesto a resguardo, se inició la recolección masiva de cultivos y el aseguramiento de las embarcaciones.
Los pinareños, que han sufrido el embate de 150 huracanes desde 1900, aseguran los techos ligeros de sus viviendas con sacos de piedra, apuntalan puertas y ventanas. Un total de 100,000 viviendas de la provincia fueron afectadas por los huracanes de 2008.
La jefa de la Defensa Civil en la Isla de la Juventud, Ana Delgado Jardines, orientó priorizar en la protección a los residentes en zonas bajas, costera y ribera del río Las Casas, así como a quienes todavía viven en casetas de madera, tras perder sus casas al paso de los huracanes de 2008.
Paula sería el primer huracán en tocar el territorio cubano en esta temporada, pues hace 13 días la tormenta Nicole atravesó la isla dejando algunas pérdidas en la agricultura y aldeas incomunicadas, pero también benefició en las reservas de agua.
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