Nicaragua tiene 200 años de producir café arábiga y una década de estar abriendo espacios internacionales para sus cafés especiales. Hace tres años logró el segundo puesto del café mejor pagado del mundo y en 2009 ocupó el tercer puesto, al obtener una paga de 47 dólares por libra.
Sin embargo, la imagen de calidad del café nicaragüense puede perderse “de la noche a la mañana”, si en Nicaragua se fomenta la siembra de café robusta, advierte Edgard Berríos, experto en caficultura que ha sido investigador del Centro Experimental de Bonetillo-Jinotega, gerente general de la exportadora Concafé R.L. y director regional del Proyecto Café para Centroamérica, financiado por el BID y Techno Serve durante cinco años.
Los cafetaleros de Nicaragua están enfrentados por la iniciativa de una empresa de producir café robusta…
Casi el 37 por ciento de lo que se produce en el mundo es robusta y el 63 por ciento es arábiga. Si hablamos de calidad, arábiga con robusta no tienen ninguna comparación. El robusta está calificado, como su nombre lo dice, como un café rústico; tiene cuerpo, su sabor es amargo, no tiene acidez y se usa exclusivamente para hacer café instantáneo y algunas veces para hacer mezclas. En cambio, el café arábiga es un café fino, tiene cuerpo, tiene aroma, tiene sabor, tiene dulzor, tiene limpieza y tiene balance. Con este certamen de la Taza de la Excelencia se han descubierto atributos: café con sabor achocolatado, café con sabor a melocotón; diferentes tipos de sabor que también le dan mayor demanda, y no es por gusto que los japoneses tengan presencia en todos los certámenes de la Taza de la Excelencia en Nicaragua.
¿Por qué se pone en riesgo la imagen del país, si son mercados diferentes?
Me sumo a la posición que ha tenido Costa Rica, que básicamente me parece que se debe proteger la imagen que el café nica tiene. Costa Rica, en 1998 sacó un decreto oficial en el cual erradica al robusta, porque ellos están protegiendo la imagen como productor de café de calidad, entonces eso es lo que se debe hacer. ¿Por qué queremos meter café robusta, si tenemos más de 200 años de producir café arábiga y tenemos ese reconocimiento a nivel mundial y ahora en los últimos años como café de especialidad? ¿Por qué vamos a tirar a la basura un camino ya recorrido…? En la reunión en Guatemala, donde participaron 74 representantes de toda la industria del café mundial, tanto gubernamental como privada, se concluyó que la calidad es el elemento crucial para sostener el consumo a largo plazo y eso se va a lograr a través de la promoción del café arábiga. Me parece que si ya tenemos un camino, querer meter ahorita robusta no es recomendable. Sólo por atender algunas peticiones de algunas industrias locales, se va a tirar al cesto de la basura toda la historia cafetalera que tiene este país.
¿El cultivo de café robusta no podría ser una oportunidad para diversificar el mercado?
En los últimos 10 años el precio promedio del café arábiga es de 108.79 dólares. El precio promedio del café robusta en ese mismo período es de 62.70 dólares por quintal. ¿Qué significa eso? Que el precio del robusta representa el 57.6 por ciento de lo que vale arábiga. El café arábiga lo rige la Bolsa de Nueva York y el robusta lo rige la Bolsa de Londres. He leído que la siembra de robusta es una alternativa para Nueva Guinea, para paliar un poco la pobreza. Si quieren meter robusta para paliar la pobreza, en Nueva Guinea ya hay rubros que se han venido desarrollando, por ejemplo la piña, la yuca, la malanga. Son cultivos que ya tienen mercado a nivel internacional, que se venden. Son rubros que no tenés que esperar dos o tres años para producir. A la piña, por ejemplo, se le puede sacar dos cosechas y por eso Techno Serve está promoviendo en la zona la siembra de 12 manzanas y tiene potencial… En la Costa Caribe hay una planta que está abandonada desde hace cuatro años, donde se procesaban frutas tropicales y se puede reactivar. El problema es que aquí ha hecho falta promover el mercado de productos que ya tienen demanda en el exterior.
Para eso se requiere financiamiento y apoyo. Las familias que están cultivando café robusta, están recibiendo ese apoyo.
Pienso que se debería promover y desarrollar el mercado de las frutas tropicales. El problema es que en este momento tenemos una ausencia de crédito y, por eso, me parece que el Gobierno debería ser más beligerante… Hace falta crédito y asistencia técnica que hay que darle a las organizaciones.
Más allá de la calidad, ¿por qué está en riesgo el país al sembrar café robusta?
Hay dos riesgos: uno, se va a deteriorar la imagen de país productor de café especial, y segundo, con tantos problemas que tenemos en Nicaragua, tengo el temor de que acá puede haber gente que vaya a querer agarrar el café robusta y lo mezcla con café arábiga y salga al exterior. ¿Se imagina las consecuencias que eso va a tener? Por eso digo que se tiene que cuidar la historia de Nicaragua como productor de café arábiga. Hay más desventajas que ventajas cuando se produce café robusta.
¿Se debe entonces prohibir su siembra?
Sí, claro. Si queremos fortalecer la caficultura, lo que debería de haber es una organización rectora, de fomento y desarrollo, que actualmente no existe, porque la que existía anteriormente se politizó y se terminó. Necesitamos una entidad rectora que realmente rija la producción de café y se aprovechen las zonas donde hay potencial. Estimo que hay unas 200 mil hectáreas de café que están en alturas, que pueden ser cafés especiales. Toda esa zona de Nueva Segovia, Matagalpa, Jinotega, parte de Estelí. ¿Por qué ir en contra de la corriente, si la industria del café te está diciendo: estoy demandando calidad? Y ahora hay un proyecto regional que se llama denominación de origen, el cual se está tendiendo hacia la especialización, donde se van a destacar zonas específicas con tazas de calidad. En ese proyecto, Nicaragua fue excluida porque la anterior rectora del café le quedó debiendo a la organización ejecutora más de 200 mil dólares, y por eso el país no está participando en ese programa. Por eso digo, que lo que se debe hacer es sentarnos con la participación de todas las personas que tenemos experiencia en el café y elaborar un plan estratégico, y que venga el sector privado y el Gobierno a aprovechar ese plan, pero con el café que ya sembramos, es decir, arábiga.
Brasil tiene experiencia en siembra café robusta. ¿Por qué Nicaragua no lo puede hacer?
Es cierto, pero con todos los recursos que tiene Brasil, la tecnificación que existe, todo lo tiene mecanizado, pero eso tiene un agravante… Cuando vos mecanizás, vos no controlás el proceso de maduración, entonces vos dañás la taza. ¿Por qué crees que Colombia no se ha metido a producir robusta? Por que simplemente el arábiga es el que le ha despertado la demanda. ¿Por qué Guatemala y Costa Rica van de punteros en la producción de cafés especiales? Por que ellos comenzaron un plan de inversiones haciendo publicidad al exterior desde 1980, o sea que ellos vienen haciendo un trabajo de mercadeo con la industria desde hace 30 años, cosa que nosotros no hacemos.
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