Hace unos días, un amigo a quien quiero mucho y que es experto en idioma inglés, porque lleva muchos años ejerciendo como profesor de esta materia en Estados Unidos, me dijo una palabra que me dejó confusa.
Como siempre estoy en el lío este de la corrección, a veces las personas creen que lo sé todo o que todo el tiempo yo estoy involucrada en el idioma.
Hay quienes a las 11 de la noche entran a mi facebook para preguntarme si tal palabra significa esto o lo otro.
¿Pueden imaginarse la situación? Estoy en mi casa, converso con mi familia en el extranjero porque a esa hora es que podemos hablarnos y me piden además con premura una respuesta.
Yo siempre les digo que voy a profundizar en el tema y les explicaré en mi columna.
Algo similar ocurrió con el profesor Elpidio, quien me dijo que yo no debía procrastinar en la cuestión de aprender a manejar mi auto.
De inmediato yo salto y le digo, oye eso es espanglish, y él me dice que no , esa palabra es en español.
Les soy sincera, yo no conocía esa palabra, nunca en mi vida la usé, ni oí a nadie usarla.
Todavía pienso que él con tantos años hablando inglés tiene interferencia con el español.
Pero este profesor es muy insistente y me vuelve a decir que estoy equivocada.
Ni modo, me toca buscar la palabra, y claro que la encuentro en textos en inglés y con el mismo significado.
Entonces voy al Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) y encuentro el supuesto anglicismo, según yo, y dice clarito como el agua:
procrastinar. (Del latín procrastinare). 1. tr. Diferir, aplazar.
Su etimología es: pro- (adelante) y crastinus (relacionado con el mañana).
Su participio es procrastinado, su gerundio es procrastinando y resulta que hay un gran problema con esta palabra de difícil articulación porque la lengua medio que se enreda al decirla uno rápido y muchas personas la pronuncian mal.
La mayoría no dice “ No procrastines” porque pronuncian procastinar y en todo caso usamos con amplio predominio palabras con sentido equivalente, como posponer, diferir, aplazar.
Esta tendencia ha hecho que el derivado culto del latín procrastinare se esté deformando por ahí, al extremo de hallar miles de páginas en internet donde la emplean mal.
Usan “procastinar”, o “procastinación”. Entonces cuando van al diccionario no hallan la palabra. Claro, es procrastinar, con r las dos veces.
Además la segunda palabra no existe, es un neologismo.
Así que yo, cazadora cazada, aprendí ese día que esta dichosa palabrita no viene del inglés, es bien latina y está registrada en los diccionarios y alude a la acción de postergar actividades o situaciones que uno debe atender, por otras situaciones más irrelevantes y agradables, según el Wikcionario.
Por tanto los insto a no procrastinar en sus afanes, metas y sueños personales, pues no hay peor gestión que la que no se hace, y por eso yo que aprendí esta palabra tampoco procrastiné en mis clases de manejo y ya vi mis frutos.
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