GUATEMALA/AFP
Delegados de organismos internacionales y países cooperantes comprometieron ayuda por 590 millones de dólares para la reconstrucción de Guatemala, que este año sufrió daños por fenómenos climáticos estimados en más de 1,500 millones de dólares, al tiempo que instaron a efectuar una reforma fiscal paralela.
El ofrecimiento “es una cantidad realmente significativa y estamos muy agradecidos”, afirmó el presidente guatemalteco Álvaro Colom, al clausurar ayer una cita de dos días con los cooperantes, en que analizaron el plan gubernamental de reconstrucción.
Pese a los ofrecimientos, representantes de varios países y organizaciones llamaron la atención en el sentido de que ningún país puede transitar al desarrollo con una carga impositiva equivalente al 10 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB).
La secretaria de Estado de Cooperación Internacional Española, Soraya Rodríguez, reconoció como un obstáculo la baja carga tributaria, que impide a la población ejercer el derecho a una vida digna y por ello instó a un pacto “que permita (financiar) adecuadamente” proyectos de desarrollo.
En tanto, la representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en la reunión, Gina Montiel, concordó en que Guatemala “necesitará de más recursos fiscales” para financiar la reconstrucción y el desarrollo. El BID ofreció en la reunión 250 millones de dólares.
El presidente Colom, que ha fracasado en lograr la reforma fiscal en dos intentos, dijo que la preocupación de la comunidad internacional es válida y llamó a los empresarios a dialogar sobre el tema.
El ministro de Finanzas, Edgar Balsells, anunció la posible creación de un impuesto único para obtener más recursos, el cual sería de 25 dólares anuales para los trabajadores que tengan un salario entre 375 y 625 dólares mensuales, así como de 62.5 dólares por año para los que devengan más de 625 dólares mensuales.
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