La comisionada mayor Glenda Zavala, jefa de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), expresó ayer en una conferencia de prensa que continúan las investigaciones del triple asesinato ocurrido en la comarca Cuajiniquil, municipio de Cárdenas, departamento de Rivas.
Los cuerpos de Wilfredo Concepción Barraza Larios (50), José Ángel Varela Mendoza (63) y de su hijo José Ángel Varela Castro (23) fueron encontrados la mañana del pasado sábado en dicho lugar.
Además de los cuerpos sin vida, se encontraron en el lugar 36 casquillos de pistola 9 milímetros, dos cartuchos denotados y tres fragmentos de proyectiles, así como dos paquetes en forma rectangular con el logotipo de una lagartija.
“El delito ha sido tipificado como asesinato, pero el móvil del crimen aún está siendo investigado y no ha sido determinado, éste les será dado a conocer posteriormente”, dijo Zavala.
La jefa de la DAJ confirmó que Barraza Larios poseía antecedentes delictivos desde los años 80, cuando lo detuvieron por robo con intimidación, secuestro y vinculación a asesinatos, pero hasta en el año 2007 fue procesado por tráfico de estupefacientes y condenado a 10 años de prisión.
“El señor Barraza salió en libertad hace aproximadamente cuatro meses, desconocemos las razones de su libertad, sólo sabemos que hubo una apelación, pero eso no nos corresponde a nosotros como Policía, pero sí sabemos que salió libre, pese a su condena”, comentó Zavala.
JABÓN EN POLVO
A los paquetes con forma rectangular sellados con cinta adhesiva y con el logotipo de lagartija que se encontraron cerca de los cuerpos se les realizó la prueba de droga, cuyo resultado fue negativo.
“Los paquetes contenían jabón en polvo de color azul, seguimos investigando el caso y lo único que podemos decir es que vamos por buen camino”, dijo la jefa de la DAJ.
SIN ANTECEDENTES
En cuanto a los señores Varela Mendoza y Varela Castro las autoridades policiales señalaron que ninguno de ellos posee antecedentes penales. También confirmaron que la esposa y madre de los ahora occisos, señora Nubia Benita Castro, interpuso el día del hallazgo (sábado), a la 1:00 p.m., una denuncia por desaparición de sus familiares en el Distrito Cinco de la Policía de Managua.
A la señora Castro se le remitió al Distrito Dos para que atendieran su caso, continuó Zavala. Ella (Castro) en la denuncia señaló que sus familiares salieron a ver una casa para alquiler con Barraza Larios el viernes por la tarde y que puso la denuncia por desaparición debido a que no se presentaron a dormir.
En cuanto a los señalamientos que realizaran los familiares, de la supuesta vinculación de altos mandos policiales en el asesinato, la jefa de la DAJ manifestó que la Policía Nacional trabaja en base a evidencias.
“Estamos haciendo una investigación profesional y técnica como hacemos con todos los casos que investiga la Policía Nacional, actuando con mucha responsabilidad, tenemos un equipo especializado para esclarecer el caso, hasta el momento tenemos buenos indicios, consideramos que vamos por buen camino y que en su momento se les dará a conocer el resultado de la investigación”, concluyó Zavala.
Ayer antes de dar inicio a la conferencia de prensa en las instalaciones de la DAJ, un grupo de personas que eran supuestos familiares de los Varela, estuvieron ahí pero no permanecieron mucho tiempo en el lugar.
RIVAS “CALIENTE”
El departamento de Rivas y sobre todo las comunidades cercanas a la frontera con Costa Rica se han convertido en un corredor de drogas, destacaron las autoridades, mismo que es disputado por varias organizaciones internacionales.
Cabe señalar que en el año 2007 en la comunidad de Las Lajas se dio un enfrentamiento entre “tumbadores” de droga, donde murió un agente policial infiltrado en la narcoactividad, y se conoció que en la zona operaban las bandas de los hermanos Moretti y otra ligada al guatemalteco Luis Ángel González Largo.
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