Un anticiclón ubicado sobre el territorio nacional desde la semana pasada está evitando que Nicaragua sufra los efectos de un centro de bajas presiones ubicado frente a la costa Caribe nicaragüense, justo donde se formó la tormenta Matthew, el mes pasado.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC), de Estados Unidos, ubicó el núcleo de este centro de bajas presiones a 300 kilómetros al este de Nicaragua la tarde de ayer.
Aunque parecía estacionario, este sistema lluvioso se movía a unos 15 kilómetros por hora con dirección oeste noroeste, y tenía un 60 por ciento de posibilidades de convertirse en ciclón entre hoy lunes y mañana martes.
El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) pronosticó chubascos dispersos en el Pacífico, con lluvias ligeras a moderadas en el resto del país.
La presencia del anticiclón se nota por los cielos despejados y vientos que predominan desde hace una semana.
Sin embargo, esto podría cambiar en dependencia de cuál de los fenómenos prevalezca sobre Nicaragua: las bajas presiones y el anticiclón.
Este fenómeno cortó casi por completo la hilera de días lluviosos en todo el país, que permanecía de forma casi constante desde mayo pasado, aunque ya hubo una pausa en junio.
Las lluvias intensas y continuas de este año han causado daños en 80 municipios del país, han afectado a más de 80 mil personas, casi diez mil permanecen en centros de albergue y 70 perdieron la vida por inundaciones, crecidas de ríos y derrumbes.
La cantidad de precipitaciones provocó la segunda crecida más grande del lago Xolotlán desde que se tiene registro, al elevarse en 4.03 metros con respecto a su nivel promedio normal este año.
De hecho, la mayor parte de las personas refugiadas vivían a orillas del Xolotlán, tanto en Managua como en Tipitapa y San Francisco Libre.
Aunque la mayoría de damnificados los tiene Managua, con más de seis mil, en Tipitapa el problema es doble, porque también se creció el río del mismo nombre.
Tanto en Tipitapa como San Francisco Libre, los alcaldes se quedaron sin despacho porque el agua alcanzó sus oficinas.
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