CORRESPONSAL / COSTA RICA
La parte acusadora del juicio contra la minería Crucitas pidió a los tres jueces que integran el Tribunal Contencioso Administrativo visitar el proyecto minero, ubicado en el norte del país, antes de emitir sentencia.
La solicitud la hicieron los demandantes Jorge Lobo, la Asociación Preservacionista de Flora y Fauna (Apreflofas) y la coadyuvante Unión Norte Por La Vida (Unovida); con el fin de que el Tribunal conozca la realidad del proyecto.
Edgardo Araya, quien representa a Unovida en el juicio, explicó que los jueces Eduardo González Segura, David Fallas Redondo y Grace Loaiza Sánchez no han confirmado si harán la inspección, porque aún se mantienen recabando pruebas testimoniales en el debate.
Hace un año los magistrados de la Sala Cuarta Constitucional realizaron una inspección judicial en Crucitas, como parte del proceso para resolver un recurso de amparo de opositores que luego fue rechazado.
Pero en esa ocasión los ambientalistas denunciaron supuestas anomalías de la empresa Industrias Infinito que no permitieron exponer adecuadamente los peligros de extraer oro en la zona.
Ayer en el juicio declaró la ex regente del proyecto Sandra Arredondo, quien defendió el proyecto y descartó cualquier contaminación de agua y daños al ambiente.
Antes de ella, Eduardo Murillo, jefe de Evaluación Ambiental de la gubernamental Secretaría Técnica Ambiental Nacional (Setena), declaró que Industrias Infinito cumplió con los requisitos para obtener la aprobación de la extracción de oro.
Murillo indicó que si Setena hubiera detectado en el estudio de impacto ambiental que un manto acuífero podría interceptarse y contaminar hasta el agua de consumo, esa institución no hubiera otorgado los permisos correspondientes.
Durante la semana especialistas aportados por los demandantes advirtieron sobre los peligros de contaminación en mantos acuíferos y de una falla geológica que podría afectar el sitio donde se guardarán desechos procesados con cianuro.
AYUNO PROTESTA
Mientras el juicio continúa, un grupo de opositores liderados por el movimiento ambientalista Ni Una Sola Mina inició ayer tarde un ayuno o huelga de hambre, con lo cual exigen al Gobierno costarricense anular un decreto que declaró de interés nacional a Crucitas.
Quienes harán el ayuno son representantes de las comunidades cercanas al proyecto de minería a cielo abierto (ubicado cerca de la frontera con Nicaragua), representados por el Frente Norte de Oposición a la Minería; activistas del centro del país y hasta artistas de reconocida trayectoria en Costa Rica.
El ayuno será de forma indefinida frente a Casa Presidencial, en Zapote, según informaciones de Ni Una Sola Mina, en el que exigen a la presidenta Laura Chinchilla eliminar el decreto 34801-Minaet, emitido por el anterior gobierno que presidió Oscar Arias, quien lo firmó junto con su entonces ministro de Ambiente, Roberto Dobles.
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