Bogotá/EFE
Unos mil pandilleros de la ciudad colombiana de Medellín (noroeste) quieren dejar las armas y reincorporarse a la vida civil, pero demandan del Gobierno «garantías legales», según señaló hoy un grupo de personalidades en carta al presidente Juan Manuel Santos.
«Actualmente en Medellín mas de mil personas involucradas en combos y bandas nos han manifestado sus disposición a dejar las armas, pero no encuentran garantías jurídicas ni sociales para reincorporarse a la legalidad», señala una carta de estas personalidades dirigida al gobernante.
La misiva fue entregada en Medellín en el marco de un «acuerdo para la prosperidad», las citas semanales del presidente y altos funcionarios para escuchar quejas de la comunidad y buscar solución.
La carta urge una legislación para responder a esta problemática, «así sea de justicia transicional», según la petición suscrita, firmada por Jaime Jaramillo Panesso, miembro de una «comisión facilitadora de paz», y por el ex guerrillero del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y gestor de paz Francisco Galán.
También por el director del Programa de Paz y Reconciliación de Medellín, Jorge Gaviria; el ex senador Aníbal Palacio y el sacerdote Juan Carlos Velásquez.
La carta expresa, asimismo, el apoyo «a los esfuerzos del alcalde de Medellín, Alonso Salazar, para enfrentar la violencia urbana» que azota a la ciudad.
Este año, unos 1.600 jóvenes de Medellín han muerto en enfrentamientos entre pandillas en las llamadas comunas, cinturones de populosos barrios pobres de esa ciudad, capital del departamento de Antioquia.
Los llamados «notables» que suscriben la carta resaltan el proyecto de seguridad ciudadana que el Gobierno puso a estudio del Congreso y que modifica algunos códigos como el penal y el de Procedimiento Penal, que, según las personalidades de Medellín, apunta a resolver «aspectos desfasados» de esas normas.
EL mismo mensaje expresa a Santos que «la prevención delincuencial y la labor incluyente de núcleos juveniles urbanos en la educación para el trabajo y en valores para la vida democrática deben estar en la agenda de la seguridad ciudadana».
Los firmantes ofrecen a Santos su disponibilidad y apoyo a la gestión y confían en que lo expresado en el mensaje «no caiga en el vacío».