Por Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
Un grupo de activistas liderados por el movimiento ambientalista «Ni una sola mina», iniciará a las 4 p.m. de esta tarde un ayuno indefinido para exigir al gobierno costarricense la anulación del decreto que declaró de interés nacional la minería Crucitas.
El denominado «Ayuno por la Vida» lo harán representantes de las comunidades cercanas al proyecto de minería a cielo abierto (ubicado cerca de la frontera con Nicaragua), representados por el Frente Norte de Oposición a la Minería; activistas del centro del país y hasta artistas de reconocida trayectoria en Costa Rica.
La protesta tendrá lugar frente a Casa Presidencial, en Zapote, según informaciones de «Ni una sola mina». Ahí exigirán a la presidenta Laura Chinchilla eliminar el decreto 34801-Minaet, emitido por el anterior gobierno que presidió Oscar Arias, quien lo firmó junto con su entonces ministro de Ambiente, Roberto Dobles.
No es la primera vez que este movimiento exige lo mismo a Chinchilla. En julio y agosto lo solicitaron mediante protestas frente a Casa Presidencial, y caminatas ida y vuelta entre San José y el sitio donde se encuentra la mina.
En Crucitas la empresa canadiense Industrias Infinito pretende extraer 700 mil onzas de oro, pero ello depende de lo que resuelva el Tribunal Contencioso Administrativo, donde opositores y defensores libran una batalla judicial que definirá el futuro del proyecto.
Paralelo al ayuno, se recolectarán firmas en todo el país. Los ambientalistas ticos esperan que al otro lado de la frontera, en Nicaragua, la Fundación del Río, realice acciones similares.