MONTEVIDEO/ AFP
Con una “importante” adhesión, pero sin grandes movilizaciones, los trabajadores uruguayos realizaron ayer su primera huelga de 24 horas contra el gobierno del izquierdista José Mujica, en medio de diferencias dentro de la central sindical y un pulso con el Gobierno por una propuesta de reforma del Estado.
La paralización comenzó en la medianoche del miércoles y se extendería hasta la misma hora de ayer, afectando a toda la administración pública, a la banca y a la actividad aérea, ya que la aerolínea de bandera uruguaya Pluna anunció la reprogramación de sus vuelos. La huelga alteró a su vez gran parte del sector privado por la disminución del servicio de transporte y en el departamento de Salto (noroeste) se realizaron cortes intermitentes de una ruta nacional.
“La adhesión al paro es realmente muy importante no solo a nivel de la capital, sino en todo el país”, informó Joselo López, dirigente de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE), que instaló una carpa frente al Parlamento para promover sus reivindicaciones. El sindicato de trabajadores del Estado fue uno de los pocos que se movilizó en la jornada, que a diferencia de la mayoría de las huelgas convocadas por la central sindical PIT-CNT no contó con un acto central, lo que fue criticado por los sectores más radicales de la central.
Sergio Pereira, del gremio de trabajadores del taxi (Suatt), estimó que hubo “un acatamiento bastante alto” y criticó el “claro alineamiento de las corrientes mayoritarias del PIT-CNT con el partido del Gobierno”.
La central reclama una redistribución de la riqueza, más presupuesto para educación y vivienda, un “desarrollo productivo e industrial” del país y un plan agrario nacional, entre otros puntos.
Los promotores de la huelga fueron los funcionarios estatales, enfrentados al Gobierno por su proyecto de reforma del Estado y que implicaría, entre otras cosas, terminar con la inamovilidad de los funcionarios públicos, reformar la carrera administrativa y establecer un nuevo sistema de remuneraciones.
Curiosamente, el pulso con el Gobierno se ha centrado en un espectáculo del ballet nacional previsto para anoche y que pese a reclamos de los sindicatos no fue suspendido. Varios sindicatos tenían prevista una movilización frente al teatro donde se realizaría la función.
El miércoles Mujica le restó importancia al paro y aseguró que el margen de negociaciones con los estatales “es el que hubo”.
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