TEGUCIGALPA/ACAN-EFE
El Presidente de Honduras, Porfirio Lobo, continuará la próxima semana el diálogo que el pasado lunes inició con diversos sectores para conocer su posición sobre diversos asuntos, incluido una eventual Constituyente, informó ayer el ministro de Planificación, Arturo Corrales.
El funcionario manifestó a periodistas que Lobo retomará el diálogo, tras haber escuchado entre el lunes y miércoles pasados a representantes de partidos políticos, iglesias, la Unión Cívica Democrática y a “Liberales en resistencia”. Los “Liberales en resistencia” son seguidores del ex presidente Manuel Zelaya, derrocado el 28 de junio de 2009, cuando le restaban siete meses para que concluyera su mandato de cuatro años.
Corrales agregó que la iniciativa de Lobo “va por buen camino” y orientada a “la reconciliación” entre los hondureños tras el golpe a Zelaya, quien llegó al poder como líder del ahora dividido Partido Liberal, y fue derrocado y expulsado del país cuando promovía una consulta popular orientada a reformar la Constitución, pese a tener una prohibición legal.
El derrocamiento de Zelaya dividió a los hondureños entre los que apoyaron el golpe y los que lo condenaron y exigen el regreso sin condiciones al país del ex gobernante, quien desde el 27 de enero reside en República Dominicana.
Hasta ahora, los representantes de cuatro de los cinco partidos políticos constituidos en el país, la Unión Cívica Democrática, los “Liberales en resistencia” y las iglesias católica y evangélica, han expresado su oposición a una eventual Constituyente, aunque coinciden en que hay necesidad de algunas reformas sociales.
De los sectores invitados esta semana, solamente el Partido Unificación Democrática, de izquierda, no atendió la invitación de Lobo; mientras que el Frente Nacional de Resistencia Popular —que no reconoce a Lobo y exige una Constituyente y el regreso de Zelaya— consultará con sus bases y responderá dentro de dos semanas.
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