Tegucigalpa/ACAN-EFE
La carestía de fríjoles en Honduras ha disparado el precio de esa legumbre que es básica en la alimentación del país centroamericano, cuyas autoridades anunciaron hoy la importación de unos 30.000 sacos de 45,4 kilos.
El ministro de Agricultura y Ganadería, Jacobo Regalado, dijo a periodistas que el Gobierno aprobó el pasado martes diez millones de lempiras (unos 526.315) dólares para la compra de fríjoles en el mercado local o importar unos 30.000 quintales.
Agregó que el Gobierno está trabajando para garantizar el abastecimiento del producto a un precio justo para el consumidor.
La importación podría ser del sur de México, según las autoridades hondureñas, que no descartan que una buena parte de la producción local haya sido acaparada localmente, mientras que otra fue vendida a El Salvador.
Algunos productores locales alegan que la carestía de la legumbre obedece a las lluvias que han afectado al país en los últimos tres meses, y se oponen a la importación porque aseguran que está próxima a salir la cosecha de postrera, con la que se garantizará el abastecimiento de todo el consumo nacional.
«Nos preocupa que se hable de importar porque en este momento hay suficientes fríjoles sembrados (de postrera) para satisfacer la demanda», subrayó el vicepresidente del Programa Nacional de Granos Básicos, Fausto Lara, quien además señaló que «las lluvias afectaron las cosechas de primera».
El ministro de Industria y Comercio, Oscar Escalante, indicó hoy que la Fiscalía iniciará una investigación en varios negocios de Tegucigalpa para verificar si hay acaparación de fríjoles.
El precio de esta legumbre se ha incrementado en casi un dólar la medida de cinco libras (2,2 kilos).
El gerente de la estatal Suplidora Nacional de Productos Básicos, Oswaldo Cerrato, dijo a periodistas que la institución tiene fríjoles solamente para 20 días en sus 22 tiendas que operan en Tegucigalpa.
En Honduras, país con ocho millones de habitantes, se producen anualmente unos 2,4 millones de sacos de fríjol, de los que 2,2 millones son para el consumo local y el resto para la exportación.