El 15 de abril de 2000 me tomó media mañana explicarle detalladamente a un banquero de nombre José Campa, una estrategia de cobertura con opciones, que consistía en lo que debe hacer el banco en conjunto con el productor, para proteger el crédito de café, al margen de tener las garantías tradicionales, como el físico y los bonos de prenda.
Pero él iba más allá, le preocupaba verse expuesto a las fluctuaciones de la bolsa y quería anticiparse a una baja de precios, por debajo del valor nominal del bono de prenda, lo cual era y continúa siendo valedero; pues días antes me había comentado que “él creía —con su conocimiento en la banca y los futuros— que debía existir alguna forma de apoyarse con las herramientas que dan los futuros y opciones para ayudar al productor a proteger el crédito en conjunto con el banco”. Debo admitir que su inquietud representó todo un reto; sin embargo, esta exposición con la cual quedó satisfecho— marco la pauta para el inicio de una excelente relación, que perdura hasta hoy.
Considerando que la idea genuina de apoyar el crédito del productor, sigue teniendo vigencia es importante compartirla con los actores del gremio. Debo iniciar por recordarles que esta preocupación surgió en medio de las dificultades que pasó la banca, producto de aquel terremoto financiero del año 2000. Como plataforma del tema quisiera señalar que el mercado (NYICE) ha marcado pautas importantes de alta volatilidad; ese es justo el escenario perfecto para que se den situaciones, como las que preocupaban al señor Campa. Si un bono de prenda fue emitido con un precio X y luego el mercado baja por debajo de X y además el cliente no ha fijado el precio, el crédito estaría descubierto y por ende la banca se verá obligada pedir más café o “cash” en la cuenta de su cliente, es por ello que deberíamos tomar acciones preventivas. Sería genial, si la banca ofreciera un nuevo servicio al cliente, donde le otorgase la oportunidad de fijar precios a su café, en una cuenta de futuros donde tenga control el banco—; si el productor no ha fijado al momento de la emisión del bono de prenda, pueda colocar lo que llamamos en futuros un “stop”, por si el mercado bajase y así el cliente no deja su crédito al descubierto; luego esa posición sería transferida al exportador o comprador, a quien el cliente venderá/exportará su café.
Debo aclarar que este nuevo producto financiero o servicio, tiene muchas áreas que trabajar para hacerlo real y tangible antes de salir al mercado, pero valdría la pena hacer el esfuerzo, ya que son muchos los clientes insatisfechos por la imposibilidad de fijar libremente su café a futuro, máxime cuando los precios están a niveles que superan sus costos de producción. Las exportadoras son muy cautelosas, por varias razones y la principal es el costo que implica la marginación de la cuenta de futuros, una vez que se toma una posición en bolsa, es por esto que muchas de ellas cargan este costo como “fijación anticipada”, lo cual es correcto. Con cierto grado de certeza, puedo asegurar que el productor estaría en disposición de pagar este costo al banco; así éste emitiría bonos de prenda con el valor de la fijación, ya que ésta (menos las deducciones) representará la fuente de pago para el crédito y en consecuencia éste sería un mecanismo seguro para la banca y el productor. No puedo omitir expresar que, desconozco la legislación en cuanto a las regulaciones de la Superintendencia de Bancos, pero no me cabe duda que la institución reguladora apoyaría una iniciativa que ayudaría a los créditos de la banca, manteniendo ambos lados de la ecuación claros y con absoluta trasparencia, creando una plataforma para una banca sana y siendo facilitadores de las herramientas que el cliente demanda en este mercado dinámico y cambiante.
No debemos vivir atrapados en el pasado, pero sí debemos retomar esa experiencia pasada para nutrirnos y ser pioneros en crear productos nuevos e innovadores que ayudan a que la banca tenga clientes satisfechos, por ello que creo que el banco que dé el primer paso para ofrecer este servicio se tomará el mejor café.
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