El vocero de la Arquidiócesis de Managua, padre Rolando Álvarez, restó importancia a los señalamientos que hizo esta semana el presidente Daniel Ortega contra las “personas que utilizan incluso los púlpitos” para alentar a la población a salir a las calles a reclamar sus derechos. Aseguró que no se sienten aludidos y están acostumbrados a los ataques que sufren por cumplir su labor profética y reiteró que seguirán cumpliendo su deber de despertar la conciencia social.
El domingo pasado el Obispo Auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez Ortega, al concluir la misa dominical, llamó al pueblo a despertar y dijo que “la manifestación popular” es la solución para hacerse sentir. En alusión a los constantes atropellos que comete la clase política y las autoridades, reiteró que el pueblo debe “pedir que rindan cuentas y que no continúen actuando ni a espaldas del pueblo ni contra los intereses de las grandes mayorías”.
El jueves, durante una comparecencia pública, el presidente Ortega pareció responder a ese mensaje, al decir: “Así es que estos señores, que de diferentes formas, diferentes medios de comunicación, incluyendo desde los púlpitos, están llamando al pueblo a lanzarse a la calle… ¡cuidado! porque el pueblo se puede lanzar a la calle, ¡claro que sí! y nosotros seríamos los primeros en ir, con el pueblo nicaragüense, a la cabeza del pueblo nicaragüense a las calles, claro que sí… Pero ¿para qué? Para reivindicar derechos”, advirtió Ortega.
Ayer el padre Álvarez aseguró que ni siquiera se sienten aludidos y están acostumbrados, porque a lo largo de la historia han sido señalados “cada vez y cuando” cumplen la obligación de levantar su voz profética. Según el padre, es por ello que no presentaron una posición institucional sobre el tema, porque no acostumbran a reunirse cada vez que son atacados.
“Esto ha sido un legado bíblico de Cristo, pero también histórico, porque la Iglesia siempre ha defendido a los pueblos… De manera pues que la Iglesia siempre ha estado y va a estar a favor de la gente”, señaló Álvarez.
Para el sacerdote estos señalamientos no impedirán que la Iglesia siga levantando su voz para despertar la conciencia social de los pueblos, porque los tiempos de estar subyugados ya pasaron.
“El esclavismo y el feudalismo pasaron de moda, ahorita estamos viviendo una época moderna en la que incluso la información llega en segundos a través de los medios y de la técnica, y todo eso implica pues una nueva realidad social. Los pueblos ya no son los mismos de antes, ahora los pueblos creo que en el proceso evolutivo tienen una mayor conciencia de su dignidad social y comunitaria”, advirtió el padre Álvarez.
Por su parte, el coordinador político del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Edmundo Jarquín, en su programa El Pulso de la Semana, calificó como irrespetuosa la manera en que Ortega “arremetió de forma grosera” contra miembros de la jerarquía católica, que desde su responsabilidad pastoral llaman al pueblo a ejercer sus derechos. Consideró peligroso que nuevamente amenace con sacar a las turbas si el pueblo se manifiesta.
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