Por Edgard Rodríguez C.
Cuando el mes de julio hizo su pausa para dar paso al Juego de Estrellas, Ubaldo Jiménez parecía en ruta hacia una campaña de 30 victorias.
El espigador derecho de Colorado iba como cohete y el mundo del beisbol se inclinó para admirar cómo devastaba oponentes con su electrizante recta, un slider terrible y un cambio que provocaba dolores en la espalda.
Para el 10 de julio, Jiménez tenía un espectacular récord de 15-1 y 2.20. Había cedido sólo 87 hits en 127 entradas y en cambio asestaba 113 ponches. Y con media campaña por delante, los 30 éxitos no parecían inalcanzables para este tirador.
Se empezó entonces a recordar que Denny McLain había sido el último ganador de 30 juegos en 1968, cuando desde la colina de los Tigres cerró con 31-6 y 1.96 en 336 episodios, en los que propinó 280 ponches. Desde entonces nadie lo ha logrado, pero ahí venía Ubaldo.
Y en lugar de apretar tras el Juego de Estrella, el dominicano se desinfló, al extremo de que aún no llega a 20 victorias. Resume 4-7 y 4.15 en la segunda mitad, para un global 19-8 y 2.99. Y mientras eso ocurre, Roy Halladay y Adam Waninwright se lo pasaron llevando.
Halladay (21-11 y 2.44) es ahora, incluso, el más firme candidato al premio Cy Young de la Liga Nacional. Lidera el circuito en victorias (21), innings lanzados (250), juegos completos (9) y lechadas (4), mientras abanica a 219 bateadores.
Wainwright tiene 20-11 y 2.42 en 230 innings, con 213 fusilados. Ha completado cinco juegos y lanza dos lechadas. Entre ambos, Halladay lo aventaja en varios aspectos y, además, es sublíder en ponches con 219 (Tim Lincecum tiene 231) y tercero en efectividad.
El impacto que ha tenido Halladay para los Filis debe ser un factor clave, lo mismo que sus juegos completos y sus lechadas, dos aspectos que van desapareciendo por la dificultad que implica conseguirlos. Pero Halladay es de la vieja guardia.
Es muy competitivo y muy resistente.
Así que, en ruta hacia el último fin de semana, es difícil creer que se le pueda arrebatar el premio a Halladay, pero Jiménez y el mismo Wainwright aún tienen una salida pendiente cada uno, mientras el “as” de los Filis se alista para la postemporada.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 B