El profesor Erick Velásquez da clases de Ciencias Sociales a más de 30 estudiantes de quinto año, en el colegio Rigoberto López Pérez. El aula donde este docente imparte las clases está deteriorada: el piso carece de brillo, la pintura de las paredes denotan la antigüedad de este centro escolar y los pupitres también están dañados.
Todos estos problemas serían resueltos este año, según había anunciado el Ministerio de Educación (Mined), pero con la primera reforma al Presupuesto General de la República de 2010, en la que esta cartera perdió 54.6 millones de córdobas, la “ilusión” de los maestros y alumnos de estrenar nuevas instalaciones en el 2011 se “vino abajo”.
“Yo estaba ilusionada con la noticia de que el próximo año íbamos a tener nuevas instalaciones, pero ahora nos dijeron que ya no será reconstruido ( ) el centro necesita ser restaurado, el techo está muy malo y cuando llueve se pasa el agua, no hay ventanas y nuestros baños están sucios todo el tiempo”, indicó María Elena Flores, estudiante de tercer año de secundaria.
Los 54.6 millones de córdobas recortados del presupuesto del Mined afectó la rehabilitación y equipamiento de los institutos Eliseo Picado, de Matagalpa; Josefa Toledo de Aguerri, de Juigalpa, y Rigoberto López Pérez, de Managua.
Estas tres construcciones fueron anunciadas bajo la dirección del hoy ex ministro de Educación, Miguel De Castilla, y se esperaba que beneficiaría a unos 15 mil estudiantes.
Sólo en el Rigoberto López Pérez, uno de los centros más grandes de la capital, estudian 2,600 alumnos.
PUPITRES DAÑADOS
Además, 179 aulas de clase ya no serán rehabilitadas y no se adquirirán 5,985 pupitres y 115 computadoras para dichos centros.
“Sí, se necesita que se invierta en el colegio porque está bien dañado y no tiene un ambiente apto para desarrollar las clases. Hay aulas donde el techo tiene hoyos y el agua, cuando llueve, se pasa”, indicó la profesora Mayra Medrano.
El principal problema que los estudiantes señalaron fue el mal estado de la mayoría de los pupitres en el colegio Rigoberto López Pérez.
“Los pupitres están bien dañados y nos habían dicho que cuando reconstruyeran el centro iban a cambiarlos, hay aulas donde no hay pupitres completos y los estudiantes andan prestando pupitres en otras aulas”, indicó Junior Urrutia Rivera, estudiante de tercer año del Rigoberto López Pérez.
Para este año el Mined había presupuestado la adquisición y distribución de 25 mil pupitres, pero se distribuirán menos de 20 mil pupitres.
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