La Fiscalía acusó a 7 personas por sustracción de armas de la sección de armas de la Academia Walter Mendoza, de la Policía, en el Juzgado Quinto Penal de Audiencias, ante el juez Julio César Árias.
El judicial admitió la acusación y programó para el jueves 7 de octubre la audiencia inicial para 3 estudiantes de la Academia y 3 comerciantes.
Los delitos imputados son hurto agravado y tráfico de armas en el caso de 3 policías, y receptación en el caso de 4 civiles.
Según la denuncia, los estudiantes desde el año pasado, en diferentes fechas, sustrajeron 11 pistolas Bersa, 9 mm y siete revólveres de fabricación taiwanesa calibre 38, para un total de más de 80 mil córdobas.
En diferentes fechas las armas fueron vendidas a comerciantes del Mercado Iván Montenegro, entre queseros, carniceros y cambistas.
En la audiencia de ayer el juez ordenó la libertad de Carlos Miguel López Castillo, de 55 años, comerciante de carne, porque no aparece vinculado a los delitos.
De los reos, el cadete Roberto Alaniz pidió la palabra y dijo que en Auxilio Judicial admitió el delito.
Agregó que él hizo todo y lo dejó claro en la investigación y no entiende por qué aparece una acusación involucrando a los otros dos cadetes que, según él, “nada tienen que ver en el caso”.
Otro de los cadetes, José Ramón López, pidió la palabra y aseguró no tener participación en tales delitos.
Relató que el año pasado se hicieron tres inventarios con el subcomisionado Moisés Ruiz y que en todos faltaban armas y que él todavía no estaba en la Academia.
En diciembre del 2009 en el inventario faltaron 4 revólveres, el 22 de mayo de este año faltaban diez y el tercer inventario fue en junio reciente, donde faltaron cinco pistolas.
Relató que desde el miércoles están detenidos y que en Auxilio Judicial, a diferentes horas de la noche, los sacaban de la celda y los golpean por no admitir los delitos.
Entre los detenidos están los policías Roberto Antonio Alaniz Flores, de 28 años; Cristopher Gómez López, 29 (estudiante destacado y disciplinado según dijo), y José Román López Dávila.
Los comerciantes, también investigados y acusados, son Raúl Ramírez Manzanares, quien supuestamente compró tres revólveres; Iván Rivera, de oficio cambista y Juan José Díaz, comerciante de queso, también señalado en la compra de armas. Los precios oscilaban entre 2,500 y 3 mil córdobas, según la Fiscalía.
Las armas eran utilizadas para las clases de tiro de los alumnos, y luego eran regresadas a la bodega para su limpieza.
Los presuntos autores, quienes son estudiantes del año básico, aseguran que no están de acuerdo ni aceptan los delitos que les imputan.
Según la acusación, a inicios de junio Alaniz vendió una pistola cerca de los semáforos del Iván Montenegro, específicamente a Manzanares en 2,500 córdobas.
Según la acusación, a finales de junio Roberto, Cristopher y José Román sustrajeron 4 pistolas y 2 revólveres, los que Roberto vendió a un quesero chontaleño en 500 córdobas cada una.
En las fechas 14,15 y 20 de julio, Alaniz y José Román fueron solicitados por el jefe de dicha bodega para realizar limpieza a las armas, donde lograron sustraer 5 pistolas y 2 revólveres, las que Alaniz vendió a Juan José Díaz en 3 mil córdobas.
También Cristopher vendió una a un cambista de apellido Barrera en dos mil córdobas.
En agosto de este año realizan otra limpieza y sustrajeron dos pistolas y un revólver, que luego vendieron en el Iván Montenegro a Ramírez Manzanares.
El 2 de agosto la División de Finanzas de la Academia realizó un inventario donde encontraron el faltante de 18 armas.
El 3 de septiembre a Alaniz, quien estaba en la Academia en la preparación de un concurso de tiro, le tocó trasladar una caja de armas a la oficina, lo que aprovechó para sustraer 2 revólveres. Una de las armas recuperadas apareció involucrada en un robo con intimidación.
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