MINA SAN JOSÉ/AFP
Los preparativos logísticos para recibir a los 33 mineros atrapados en una mina, en el norte de Chile, estarán listos en 15 días, mientras se aceleran las perforaciones para alcanzar al grupo sepultado a 700 metros desde el 5 de agosto.
“En 15 días más vamos a tener todo instalado para poder iniciar en cualquier momento el rescate”, afirmó el representante del Ministerio del Interior, Cristian Barra, quien aclaró que “no significa que eso (el rescate) va a suceder en 15 días más, pero van a estar todas las instalaciones” preparadas para recibir a los mineros a partir de ese momento.
André Sougarret, el jefe de rescate, mantuvo la estimación de inicio de noviembre como fecha probable del rescate. Aunque Sougarret señaló que se han ganado algunos días con respecto a los plazos, estimó que “tenemos todavía incertidumbres que no hemos podido resolver y por lo tanto es prudente seguir hablando de los primeros días de noviembre”.
Socorristas, ingenieros, médicos, sicólogos y profesionales en varias áreas trabajan incesantemente en diferentes labores del gigantesco e inédito operativo de rescate de los mineros, atrapados desde el 5 de agosto en la mina aurífera y cuprífera de San José.
Mientras tanto día y noche trabajan tres perforadoras que excavan los túneles por donde serán rescatados los mineros, hecho que será transmitido en vivo por señal oficial. La primera que finalice sus labores será utilizada para rescatar, uno a uno, a los mineros.
En los últimos días llegó a la mina una de las tres cápsulas de acero que serán usadas para izar a los mineros a través de los ductos. Ayer, retroexcavadoras y tractores trabajaban con premura para habilitar dos terraplenes, donde se ubicarán los familiares y la prensa el día del rescate.
Las tres perforaciones avanzaban ayer sin inconvenientes, siendo la más adelantada la que lleva adelante una máquina T-130, a cargo del denominado Plan B de rescate. En paralelo, otras dos perforadoras excavan sendos ductos: una perforadora Strata 950 está a cargo del Plan A y debe realizar dos pasadas en un ducto de 702 metros, mientras que el Plan C lo realiza una sonda petrolera, que de una vez excava un ducto de 597 m de extensión y unos 70 cm de diámetro.
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